Mi padre no fue bueno ni malo, era mi padre. Imposible recomponer ahora aquel complejo puzzle. Tendría de antemano que morirme de frío. Subir a la escarpada montaña de los padres que miran desde arriba hacia sus hijos y oír de pronto atrás los pasos de mis hijas. No soy bueno ni malo, soy su padre. Un puzzle que no acierta a ordenar sus latidos y disfraza de verso miedo y dudas.
Bajar hasta los valles profundos de los hijos que miran desde abajo hacia sus padres y oír de pronto arriba la voz de las cenizas.
Música y duelo.
No era bueno ni malo. Era mi escollo.
No soy bueno ni malo. Soy su nudo
Fernando Beltrán Hotel vivir Hiperión, 2015
Con imagen de portada de Pep Carrió /
Enlace aquí a Solo el que ama está solo, de Pep Carrió y Fernando Beltrán
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