SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

lunes, 28 de junio de 2021

Corsé -stay- two bodices

 
























Vistas de esta prenda interior, corsé siguiendo los modelos renacentistas, con armadura de médula de mimbre, metido en los canales cosidos con el tejido exterior -un incierto tejido con bastante algodón, supongo-, y el forro de algodón 100%, de los usados para hacer fuertes sábanas tan difíciles de planchar a mediados del siglo XX-.














Los lazos de organdí blanco son un recuerdo de Curro, que regentó hasta su fallecimiento  la tienda de pasamanería Flecoster, de los que tan gratos recuerdos tengo y a los que echo de menos.


Unen las dos partes de los tirantes, que van caídos respecto al hombro.


El cierre, situado en la espalda, es con corchetes metálicos. El body o corsé está hecho para una persona muy querida de talla y talle menor que el maniquí que aquí lo viste, por lo que he recurrido para cerrárselo a un cordón.


lunes, 31 de mayo de 2021

El unicornio descansa en un jardín

 

 


 

El tapiz "El unicornio descansando en un jardín", se fecha entre 1495-1505, es francés en cuanto a su diseño y dibujo -el cartón se realizó en París- pero se tejió en los Países Bajos -Bélgica-, sobre  urdimbre de lana, con lana, seda, plata y tramas doradas.

Mide 368x251,5 cm.



Forma parte de "La caza del unicornio", constituída por seis tapices, con los que parece, sin embargo, que éste no guarda relación de continuidad en cuanto a su temática.

Se conservan todos en el Metropolitan Museo de Nueva York, por donación de los Rockefeller en los años 30, quienes los adquirieron en 1923 vía intermediarios al último de los Rochefoucauld que disfrutó de ellos tras una larga cadena siglos de propiedad en esta familia.

Los otros cinco tapices de "La caza del unicornio" representan diversos momento de la partida de caza de nobles -nobles son también los que encargaron estos caros tapices- para atrapar y matar al huidizo unicornio. Frente a este, aparecen figuras humanas, perros de caza y caballos, y la acción que representan se desarrolla en bosques, con arroyos, fuentes y todo tipo de animales volando o entre la vegetación.. Hay escenas violentas y cruentas, siempre dentro de la elegancia señorial de estos tapices.

Todo tan distinto de este tranquilo minotauro atado por una cadena más bien testimonial, como si fuera un animal doméstico, al tronco de un granado, con los frutos abiertos goteando sobre su lomo, y rodeado de una cerca de madera en un prado cubierto de flores, el típico "milflores" que aparece en otros tapices de esa época, el conjunto de seis tapices de La vida señorial y los otros seis de La dama y el unicornio, con su fondo rojo,  todos en el Museo de Cluny.


Volviendo al Unicornio descansando del Metropolitan, como señala el texto que acompaña y explica el tapiz, el unicornio atado y encerrado parece que lo es voluntariamente, pues cadena con cinto que le ciñe al cuello y cercado que le rodea, tan bajo y estrecho para sus dimensiones, serían fáciles de evadir y saltar.

Y añade que en su feliz encierro está rodeado de símbolos de fertilidad y matrimonio "para el hombre y la mujer" en  la época -fines del s. XV, comienzos del XVI-: además de las granadas con sus múltiples frutos en aquenio y jugos, entre las flores están la orquídea salvaje, cardos, y la bistorta, que se eleva, dentro del cercado, delante del lomo del unicornio, a la izquierda de su pata delantera.

Y también, la rana, cuyo ruidoso croar en sus apareamientos la hicieron en esa época otro símbolo de fecundidad. 





La rana está situada en la parte derecha inferior del tapiz, siguiendo hacia arriba el vértice de la letra A que se encuentra abajo a la derecha. 

Los anagramas AD son otro elemento de este tapiz, que se repiten, con aspecto de madera y adornos de cuerda, en las esquinas superiores y la inferior derecha y en el tronco del granado.

Además de la rana, paseando por la reproducción fotográfica del tapiz, se puede encontrar una abeja con las alas desplegadas que parece a punto de libar una flor, situada bajo el anca del unicornio, siguiendo hacia abajo la mancha del jugo de granada, en el palo de la cerca.

Encontrada ésta, al desplazarse en horizontal por la imagen del tapiz, encontramos otra en vuelo, para libar de una azucena.

De las muchas especies de plantas que tapizan tan deliciosa e irrealmente el fondo, el "milflores" -sin perspectiva, llenándolo todo-, no conozco los nombres, aunque reconozco formas, y me entusiasma encontrar muchas matas de fresas. No he visto más insectos ni ranas, y no he encontrado ningún animal más.

En las otras series de tapices mencionadas y en los otros tapices de esta serie de "La caza del Unicornio", es muy frecuente ir encontrando animales de todo tipo, incluidas aves, en el milflores o en los bosques representados en los tapices.



Hay dos aspectos que me hacen muy querida esta imagen y tapiz, que solo he visto en pantallas:

Por una lado, el unicornio, encerrado en una verja tan baja y a la vez tan estrecha para su gran cuerpo, y a la vez, toda la imagen tan encerrada en los márgenes del tapiz, producen mucha angostura.

Y esto, en especial la verja donde está tumbado el bicho, me recuerda a los parques infantiles donde se mete a los niños pequeños para que no anden trasteando por la casa y estén a la vez protegidos de pisotones de hermanos mayores distraídos. Niños gateando entre piernas de hermanos mayores jugando a sus cosas. Hermanos pequeños metidos en el parque, agarrados a la verja, dueños de su terreno, contemplando el mundo exterior, o jugando con cualquier mota de polvo hallada en el parque, vueltos sobre sí mismos y ajenos. 

El parque infantil visto desde mi recuerdo actual me resulta una especie de paraíso. 

Hay quien me dice que su parque fue la playa donde su madre los echaba todas las tardes y allí se comían la arena. Otros que no tuvieron parque. 


Por otro lado, el milflores, millefleurs, es algo que he reencontrado a través de este "Unicornio descansando".

En los años ochenta pinté una enorme tela con un fondo de lo que se llamaban "campos de colores" o algo similar, con flores como en estos tapices milflores, que recogí de una fotografía en blanco y negro encontrada en alguna publicidad de revistas científicas o similares.

Arrumbado enrollada durante años, cuando volví a abrir el lienzo para verlo, antes de destruirlo, comprobé que el milflores me seguía satisfaciendo e interesando mucho, no así el espantoso cambo de colores o campo de coles que vaya, qué feo que era. Le metí la tijera sin piedad porque no se puede almacenar tantas cosas ni tantas pinturas. Me queda el agrado y el descubrimiento y reencuentro con los milflores.
 
  




viernes, 9 de abril de 2021

And Zurbarán painted her

 



And Zurbarán painted her


         now in Tita collection, Matrit a la que todo se le debe en virtud de casamiento e intereses o caprichos

 



Y  esas tan ricas vestiduras que painted Zurbarán para la santa
hoy en "desuso" por amor a la usura como diría Pound,
por el capitalitasmismo, para que todos los medianaclases podamos vestir medianamente superguay
gracias a la explotación de los otros

todas esas ricas vestiduras hoy inaccesibles

se me convierten en mis manos en tejidos artificiales, en los que coso a mano a máquina, explotando o no también a quien fabricó el tejido 
lo que me restan de ganas de hacer, que es mucho, en medio de toda la mercadería disonante y maltrecha del mercadodelarte y sus bulimias
y estupidices, sus repetidísmias y archiconocidas banalidades, discursos interruptus como  eyaculaciones, su aburrimiento, amuermamiento..  y qué decir de la situación en esta comunidá autónoma tan particular o en esta tan especial ciudad provinciana venida culturalmente cada vez a menos / vencida.

Gracias!!!!!! 

Pero también creo cada vez menos en eso, en el arte, en la cultura, en lo que resalta bajo esa etiqueta la prensa, lo que publican las editoriales, las revistas que aún quedan por ahí cada una con su rollo e intereses, lo que me publicitan unos y otros en sus perpetuos medebes-tebo (lo que se llama comese las pollas), lo que se trafica en definitiva como Cultura, a veces con lindos engañitos.







Flores, mi señor,
                        dijo
and Zurbarán painted her
now's in Thyssen Mus.Matrit

                        dijo
y la mentira transformó la realidad
            el mandil  la bandera

me envuelvo en  mentiras
banderas,
            mandiles,
                        trapos


Qué llevas ahí, Casilda,
hija mía

[florresmiseñor]
[florresmiseñor]
[florresmiseñor]

La pregunta es: 
¿es la bandera un a mentira
¿Podré envolverme en mentiras y
mirándoos a los ojos responder
[florresmiseñor]
[florresmiseñor]
[florresmiseñor]
            
¿Habrá discurso sin mentira
o sin bandera?
¿Y sin flores?

[florresmiseñor]
[florresmiseñor]
[florresmiseñor]

¿Son las tripas flores?

Qué es lo que te crece dentro, Casilda, hija mía.

MENTIRAS,
banderrrrrassssss,
trapos de cocina, [miseñor]

                       
 Todo aflora




Mientras andaba con las agujas y las flores, y a partir de la "reflexión" de la entrada anterior en torno al mandil de Santa Casilda y las banderas, uno de los diletantes, Aitor, fue componiendo este poema o sofrito en torno al cual andamos aún debatiendo todos nosotros, con la pedrada e inconsistencia que nos caracteriza.

Hablamos del patriarcado ??? y del paternalismo, de la capacidad defensiva ante ellos, de las añagazas que quedan como defensa ante el más fuerte, el que impone y se impone, en su nombre o por sus huevos o bajo la bandera de, una excusa de por mis huevos. Malhaya su vida.

Y todo el abuso del mundo viene a balarnos a nuestra puerta, que abrimos en acogida. 



Por mis huevos se imponen tantas idioteces y desmesuradas vociferantes, tanta iirrazionalidad y mal funcionamiento, distorsión, y hasta distorsioón de la realidad.


Es ahí donde entra en juego la mentira como finta ante el plasta poderoso de turno.

Divina mentira que permite la doblez y la risa interna en que se transforma y libera la rebia que ha de ser contenida ante (aquí reverencia)


 zí zeñoíto, ahorita mismo lo hago, [majadero]


Nosotros no entendemos por qué se generan conflictos 
donde no los hay. 
Sabemos que es por mis huevos 
Y seguimos sin entenderlo



Una buena solución sería que se comiesen sus propios huevos.

Por ahí vamos, es el camino, intentar finamente persuadirles de que tal hagan,

que se coman sus huevos 
señorita por favor



Mientras Mercurio se parte de risa. Y yo afilo las agujas más finassssss
preparando una hermosa cama de agujas
para ellos y sus huevos.


Por otra parte la mentira genera unos nuevos suelos, distintos planos de realidad donde hemos de transitar y por los que nos deslizamos como fantasmillas
con mucho tino. 

Esto aguza la inteligencia y/o la astucia y las agujas.



Pero el problema de los distintos planos deslizantes es otro cantar,

otra situación  que vamos resolviendo sobre la marcha,

bailando y jugando
preparando las agujas
muertos de risa muy serios.

señorita por favor
















ME REVIENTA EL ABUSO, pero qué sutileza se ha de utilizar para sortearlo

que os metáis vuestro arte y cultura institucionallllllll



ya sabéis dónde

jueves, 7 de enero de 2021

Anaya -@hombrequedibuja- d'après Courbet

 



Versión de El origen del mundo (1866) de Courbet, por Anaya, @hombrequedibuja en Instagram, dibujo (2020) que por sus aspectos escandalosos me ha hecho reírme durante mucho tiempo.


Censurar la obra maestra del maestro, la obra que canta la libertad, el sexo femenino en su apogeo, tararí tarará, esa obra oculta dutante tanto tiempo para disfrute de los pocos elegidos intelectuales que supieron ver en ella sus valores, oculta bajo obras de arte removibles de singular valor also,, circulando entre marchantes lejos de la curiosidad de los legos, presuntamente robada y realmente robada... y por fin triungalmente expuesta al púbico ciento veinte años después de su creación.


Esa obra, de nuevo censurada por un trapillo donde más duele, en la hermosa y brillante pelambrera que casi casi tapa todo lo que hay que ver en ese sexo que dicen se ofrece a la contemplación -yo diría que está de descanso-.

Tanta tinta vertida escribiendo exégesis y pedorrerías sobre la obra y su doble, tanto seso desgastado en interpretaciones, para que venga este Anaya y le ponga un braghetton o paño de pureza y el coño se calle.

Lo mejor es que la braga es una mascarilla o tapabocas, de las higiénicas desechables con cuatro ataduras o lacitos.

En efecto, todo muy higiénico, no contagiante, quizá desechable.

Muy apropiado, ahora, políticamente correcto en su incorrección, adecuado, cuasi moralizante, o mostrando con un dedo todo ello, y por lo tanto, nada de eso, crítico e irónico. Un buen comentario a lo muy icónico.