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(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

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domingo, 22 de abril de 2018

Primavera en secreto - Ana Gorría



CELDA

Recogimiento,
                            
                                 voz

que alumbra las paredes:


primavera en secreto.



Ana Gorría
Araña

(El Gaviero Ediciones,  2005)




Este martes 13 de abril, al retirarse lluvias, granizo y vientos, estalló  la primavera. Como si hubiera entrado por decreto, ese día exactamente, nos echamos a la calle como locos, al sol y al verdor nuevo y tierno.





Mi abedul favorito luce ya su cascada de pequeñas hojas verdes, y tan perfectamente constreñido entre paredes de piedra, crece hacia la luz y es cada vez más esbelto y hermoso.

Y así celebro, como tantos años, el ruido secreto de la primavera, recordando el pequeño poema de Ana Gorría y su verso, Primavera en secreto, un emblema anual para nombrar estas fechas y las anteriores en que se gesta  todo este asombroso y cíclico movimiento de la naturaleza.






No hay contradicción en lo que escribo: no la hay entre la explosión actual y el secreto de la gestación. Aún está todo desarrollándose y seguirá, son pequeñas las hojas y los brotes, y he sido testigo de fases anteriores: 





Así he visto la floración de los chopos a finales de marzo, arrasada por las posteriores lluvias y el viento: pero ahí quedó su pólem, aventado y esparcido quién sabe hasta dónde.




Todos esa climatología apenas había dejado aflorar las diminutas plantas que ahora crecen impertérritas en las grietas, con su terca fragilidad,




ni dejaron desarrollarse con tranquilidad a los dientes de león, ahora con flores y frutos, 
abundantísimos este año.

-qué delicia de praderas me esperan para jugar con los vilanos-.



Las ramas de los platanus, que fueron quebrando sus trayectoria con puntitos que eran brotes. 
Y ya han eclosionado empezando a cubrirse de pequeñas hojas y de sus maravillosos seres verdes: las inflorescencias recubiertas de cascarilla dorada pilosa que estos días cubre el suelo.




Y conviven en las ramas con las viejas infrutescencias de la estación anterior, 
en las que se irán transformando poco a poco,
componiendo esa gran celosía que va ocultando el cielo.



En mi recorrido veo árboles que no sé nombrar que me emocionan
con su gracia




Brotes a punto de estallar en lo que creo flores 

pero son  hojas desperezándose

desde el interior de esa forma bulbosa.





Diminutas flores que me llaman desde final de una rama soleada,
antes de desaparecer, 

en breve.



Es este el momento de observar la distribución de las ramas y hojas en los árboles

y disfrutar de su temblorosa delicadeza






antes de que su proliferación oculte ese magnífico dibujo,
tras el labrerinto de capas de hojas.




Los negrillos están ya cargados de tiernas samaras  verdes
que ya empiezan a caer y revolotear.


Vendrá ahora un largo proceso de secado de las samaras, que pasarán a tonos verdes claros, ocres dorados, marfiles y blancos nacarados
en su fastuosa lluvia de semillas por doquier




Y los chopos, despojados de sus flores, en  las ramillas 

que crecieron hacia el sol en febrero, 

ya muestran sus yemas terminales abriéndose en hojas nuevas.

Será un proceso rápido de reverdecimiento tierno visto desde lejos,de locura hiperproductiva al mirar de cerca las ramas.

Tiernas hojillas acorazonadas balanceándose en su pedúnculo

Palomas balanceándose en las ramas

nidos de urracas

cigüeñas planeando

patos surcando veloces el cielo en hilera

gorriones andando a saltitos

mirlos cantando escondidos

insectos pululando




primavera en secreto



Para Ana Gorría, como siempre, un año más,
con agradecimiento y cariño.

domingo, 8 de marzo de 2015

la vida del negrillo a mi alrededor





Hace dos semanas recogí del suelo esta deliciosa ramita con brotes, caída de un negrillo -olmus minor-.

En el árbol estos brotes se ven como puntitos en sus ramas muy finas.



Ahora, de los puntitos, se han abierto las flores, diminutas, diminutísimas,





Esta flor, que es la más grande de toda esta serie de fotografías, no llega al centímetro en ninguna de sus dimensiones.




ampliada la fotografía, la flor, un poco ajada ya, es un encanto de hilitos(estambres)  y mínimos pétalos.




¡Estas otras son aún más diminutas, milimétricas, ni a 5 mm. llegan!








 Y esta fue la gran alegría que me dieron los jardineros que estuvieron cortando las ramas más bajas del negrillo, lo que me permitió recoger estas maravillas que me llevé tan contenta a casa. 


Lo que aumenta mi conocimiento y mi alegría y comparto con Uds.

/en algunos negrillos ya he visto cómo las flores dan paso a los frutos en samara, que aparecen primero de un verde tiernísimo para empezar luego a volar como locos transformados en semillas blanquecina, luego doradas/


 

domingo, 23 de febrero de 2014

pequeña constatación





y yendo caminando el lunes pasado, poco antes de las 8 vi pequeñas hojas verdes muy tiernas en las ramas del sauce de todos los días. Y también puntitos en las ramas. Esos puntitos que en breve serán más hojas. Y así, cuando venga el viento, agitará la melena verde del sauce.





Luego vi los puntitos en las finísimas ramas de los olmos siberianos, y pensé que serían brotes.









Más tarde vi entre la niebla la proliferación de brotes en las ramas retorcidas de los chopos: cada día más y más brotes allí arriba en las ramas.


 
Y vi también, en un cielo muy límpido, nuevos brotes en los platanus, conviviendo con las infrutescencias globulosas que aún quedan del pasado año, esas que el viento arranca y hace estallar contra el suelo, desprendiendo todos sus aquenios con sus hermosos penachos dorados y amarillos.

Y luego he seguido viendo más y más puntitos, brotes y alegrías en las ramas de otros árboles. Y ya sé que en breve todos estos seres ocultarán los nidos que aún son visibles en las ramas desnudas.

Y sé que esto es imparable, aunque hiele, el viento quiera tumbar árboles, caminemos entre la niebla o el agua que nos caiga sea granizo o nieve.

Porque como todos los años comienza la primavera, en secreto.

jueves, 28 de marzo de 2013

Continuo cambio


Flores en los chopos






Nuevas hojas en los sauces - que primero son puntitos en las ramas, pequeños nudos-








Nuevas ramas en los arbustos, tan recortados, que escapan al cuidado de los jardineros






con brotes, nuditos, que se abren en hojas






 
y la hierba, tan amarilla
(o quizá no sea hierba)
 



 
todo cambia, crece, prolifera
mientras, distraídos, andamos a nuestras cosas

domingo, 24 de febrero de 2013

Atisbos, primavera (en secreto)




19 de febrero: flores diminutas
entre la hierba que crece libremente en los alcorques de los árboles




21 de febrero: ya hay bastantes brotes en los chopos




21 de febrero: otra flor muy pequeña abriéndose en un alcorque




planta en la que brotan estas flores




21 de febrero también: el cerezo, muy urbano, está ya muy cuajado de flores




Todos ellos pequeños atisbos de la primavera 
(en rumor. En secreto, como dice Ana Gorría)


sábado, 31 de marzo de 2012

Ese rumor en los árboles (primavera en secreto)


Estos días pasados ha ocurrido algo silencioso. Las ramas desnudas de los árboles se han ido poblando de cosas, cosas que son puntos, bultos, quiebros en las líneas de las ramas. Cosas llamadas brotes, supongo.










También han aparecido nuevas ramas, nuevas líneas tenues, que rompen la corteza para salir, dejando un bolondrón muy interesante en el tronco del árbol. 

Todo con mucho silencio, sin despliegue de medios, sin alharacas. En secreto.








Estos seres verdes de las ramas, envueltos por una cascarilla amarillenta, peluda y semitransparente que me encanta,





se hacen notar discretamente en el suelo: caen y se estazan, reventando y dejando unas bonitas manchas verde-amarillentas muy texturadas, que pueden ser confundidas con caquitas de pájaros.

Son estos seres, los seres de cada primavera.