SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

jueves, 24 de febrero de 2011

sin título, con alguna esperanza, diatriba


dibujo de Ginés

Aunque parezca que vamos a hacer una revolución, no es eso: sólo vamos a hacer una exposición colectiva, durante todo el mes de marzo, en los bares La Curva y El Trocadero,  y en estratégicos lugares de la p. calle, en torno a los poemas y versos de los poetas que nos traen a versátil.es, VI Festival de la Palabra, que empieza el 14 de marzo y acaba el 17, y se celebra en la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid.


Me gusta mucho el dibujo de Ginés, este de arriba.
Hablando con amigos sobre el  acto de levantar los zapatos como signo de desprecio en el mundo árabe, y ahora durante este inusitadamente largo y convulso mes de febrero, signo de revuelta, de levantamiento contra el poder, de revolución, concluíamos que se ha convertido en un signo universal.

Quizá nos equivoquemos.

Que recuerde, hacía mucho que no teníamos revoluciones de este calibre y extensión, y  aún recuerdo menos que además triunfaran,  como parece que va ocurriendo, pues parece que van saliendo adelante.

Incertidumbre y amenazas para todos.

Y también voceras que agitan los miedos -el fundamentalismo, el petróleo necesario, nuestros intereses económicos (y geoestrrratégicos), nuestros dineros, que nos invaden los refugiados y los inmigrantes, es decir,
los otros,

lo otro-.  

Pero de las personas que están ahí, en esos escenarios de la revuelta, ¿quién se acuerda?, ¿quién se ha acordado durante todos estos años de falso crecimiento económico-globalizante?. 

Tampoco sabíamos de los regímenes tiránicos, criminales y corruptos que amparaban nuestros intereses goestratréjricos, ni de las condiciones de vida de la gente en esos países "exóticos".

Estábamos demasiado ocupados con nuestras cosillas, según parece

Ahora ya nos vamos informando ¿no?

Todos los satélites enfocando la revuelta. Por fin nos olvidamos un poco de nuestro ombligo occidental y caemos en la cuenta de que en el mundo hay mucha más gente que nosotros, los occidentales acuitados por nuestra crisis económica -que alcanza a todo el mundo, por cierto, ahora que caemos en la cuenta.

Esos pueblos me admiran

añado enlace a este artículo encontrado en la red, que me ha parecido aún más esperanzador, y muy interesante