Cada ser con su piel,
la piel que protege del exterior y nos comunica con él
Cuando la piel enferma y ya no protege deja a la intemperie,
expone a frío mucho frío, mucho,
calor cuando hace calor,
mucho calor.
Dedico esta entrada a J.G. que hizo que recordara la piel, y a Marisol, cuyos textos acabo de leer
(para que luego digan que andamos encerrados en nuestros blogs)
