SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

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domingo, 11 de septiembre de 2016

Tus árboles






Querida M.:

Me he alegrado mucho de que me trajeras el dibujo de la hilera de cipreses y chopos para que lo "restaurara".

Como sabes, pues estábamos juntas, al quitarle el cristal ese mate que le aprisionaba, vimos que estaba perfectamente, sin necesidad de restauración ninguna, y solo ocurría que el cristal había cogido polvo por dentro. y enturbiaba el dibujo aún más.


Siguiendo tus instrucciones, no lo he tocado, no he borrado las marcas de borraduras de cuando lo dibujé, ni le que quitado un par de mínimas manchitas allí en el cielo.

Contraviniendo tus órdenes, lo he escaneado. Sí, lo he escaneado, ¿oyes?, que no pierde el alma por ello, ni se ha quedado ningún trazo pegado a la pantalla del aparato. Lo he hecho por partes porque no cabe entero en mi escáner, pero no importa.

Ahora, he podido leer el texto que rodea al dibujo y forma parte de él, que dice:

Postal de Valladolid para M. que se va a las Alemanias. Esto es la tapia. Arriba están los árboles y el cielo. He ido varios días a dibujarlos, y entraba el sol por la calle San Gregorio y me iluminaba mientras miraba los árboles y el cielo. Pasaba bastante gente y les miraba por el rabillo del ojo. Una vez se me acercó un grupo de niños sordomudos y no les entendí. El sol dejaba de iluminar y calentar a las 6, y entonces me iba. Los árboles, la tapia, el cielo, el sol arrasando la calle y la gente que pasaba son la obra. Pero lo mejor es haber estado allí iluminada contemplando los árboles al sol y al viento de los últimos días de sol antes de que te vayas a Alemania. P.D.  el dibujo sólo ha sido una justificación para estar ahí/aquí contemplando al sol. Esto es permanecer, lo transitorio al sol y al viento. Casi en otoño.

Ahora ya te lo puedo devolver, para que no estés sin él en tu casa, con el consejo y petición de que le pongas un marco, con cristal normal que no toque al dibujo. Si quieres te lo hago yo, pero te tendría que devolver el dibujo más adelante, y ya sé que te niegas a quedarte aunque sea solo unos días sin él.


Así que te puedes pasar por mi casa mientras hago las lentejas, o bien, buscamos un hueco para quedar antes de que te vayas y te lo entrego de nuevo. Y como ya sé que no lees correos ni miras blogs, ahorita mismo te doy un toque por teléfono. 

No recuerdo de cuándo es el dibujo, pero sigo pensando lo mismo que dice el texto.

Como sabes, los chopos fueron talados y los cipreses, que en el dibujo no son muy altos, ahora están preciosos y enormes.

Siempre me acuerdo del dibujo cuando paso por allí, y de ti, y de mí dibujándolos. Porque las obras no es exactamente que atrapen el tiempo que se vivió con ellas cuando las hicimos y hacemos, ese tiempo que parece que se esfumó. Más bien las obras son ese tiempo que se vivió y que pervive gracias a ellas.

Por eso te agradezco mucho que los tengas y los conserves en tu casa, que haya quien los mire, quien mire y recree ese tiempo y ese lugar ahora desmochado de chopos.

Besos

sábado, 27 de agosto de 2016

Qué emocióoooooon



Tras la mudanza, he guardado en un armario un montón de obras delicadas que tenía guardadas desde hacía años en cajas y contenedores, dispersas en recovecos de la anterior vivienda-estudio-guarida-taller-almacén.

Pero tras ordenarlas y comprobar con felicidad que caben y están ahí a buen recaudo y seguras, he empezada a abrir sus cajas y contenedores y a ver qué había dentro de cada uno.

Y me he emocionado: ahí están, perfectamente, sanas, sin roturas ni deterioros, y sobre todo, están, siguen allí, son.

Me he emocionado. Obras que no recordaba

Y me he deleitado mirándolas,  y me he obligado a buscar sus nombres y cuándo las hice y cuándo y dónde las expuse.

Y por qué las hice, y por qué son








Isolation - Isolated work

Fibras de papel entintado, residuos de otras obras. Impuestas a papel vegetal, al cual tintaron -porque destiñeron- parcialmente, papel a su vez coloreado, + la mirada de Vicente Muñoz Álvarez

Tamaño pequeño (Little size)
2011





Untitled
 Esperando un título 
Si alguien tiene una sugerencia, que la haga en la barra, por favor.  
Dry White mulberry´s  leaf and hand made paper handled with punch.(Hoja seca de morera y papel hecho a mano tratado con punzón)  
¿??? Inches ¿ 
Auténtica hoja secas mojadas como las de Isabel Bono -que también me emocionan tantas veces-




Perturbation / Pertubación
-Una obra para el 15M-

Dry White mulberry´s  leaf and seminal fluff of poplar.
 (Hoja seca de morera y pelusa seminal de chopo)
 Sizes (in inches) unknown. 

Estas tres obras, de 2011 la primera y las otras dos de 2010, las expuse en la exposición Diseños experimentales y otras delicias diletantes, en La Curva de tan grato recuerdo, en 2011.

Y esas eran las cartelas de la exposición...


Pero lo que más me ha emocionado es volver a ver las esculturitas de vilanos del verano de 2013, que expuse en 2014 también en La Curva -mi gran sala de exposiciones- con el título de De cómo cazar un diente de león, y que guardé en cajas especiales poco después y subí con mucho cuidado a lo alto de un armario -con señalizaciones de MUCHO CUIDDADDDDDOOOOO- 


Me ha emocionado reencontralas, pues desde entonces no las había vuelto a ver, y que estén en perfectas condiciones, tal como las hice, pese a su gran fragilidad. 


Y me he reído de la alegría.



Vilanos en árbol
vilanos de diente de león / corteza
5 x 5,5 x 3 cm.









la montaña
Vilanos de diente de león / corteza de castaña de indias
4,5 x 4 x 2,8 cm. aprox.












Isla
Vilanos de diente de león / corteza de plátano ornamental
4,5 x 7,5 x 3,3 cm. aprox.




y finalmente, el simpático desfile de vilanos, la primera de estas esculturitas:




(vista así, en su cajita, me recuerda a los Cristos yacentes de las iglesias metidos en grandes urnas de crital y colocados bajo los altares, que hay que agacharse para verlos)









Desfile de vilanos
Vilanos / corteza

1,7 x 8 x 4 cm. aprox.



Y esto era lo que quería contar.
Otro día más 

martes, 2 de agosto de 2016

Dharma: recuerdos de unos y otros





La fotografía del cartel de la actuación de la Dharma en Valladolid me la pasó Maguil

(¡¡¡graciasss!!!)

que conserva el cartel original.

 ¡Qué sorpresa me dió!


Andamos dando vueltas a cuántas veces actuó la Dharma en Valladolid -Teatro Valladolid-, y unos dicen que dos, una al menos con Comediants, otros creen que tres. Los trajo Taller de Cultura, gente del PTE  y/o de la JGRE.

Quien tenga información, que la aporte, que ya haremos algo con ella -una enciclopedia, al menos-, además de recordar, gran ejercicio.

"Amplían sus fronteras para llegar al resto de España con la participación en 1975 en el festival de Rock de Burgos y en el de Canet Rock ante 50.000 espectadores donde toda la comuna hippie se traslado a la pequeña localidad, y junto a los Comediants tomaron las calles, siendo los primeros en poner de moda los pasacalles. Estas celebraciones conjuntas entre la Dharma y Els Comediants daría paso a la grabación del larga duración, “L`Oucomballa”, donde podemos escuchar el Rock Progresivo del grupo con el griterío de la calle que se escucha en las fiestas tradicionales."


Actuación en Canet Rock 1975

"En 1977 llegaría su tercer trabajo, el disco “Tramuntana”, considerado por algunos críticos el mejor trabajo de la banda catalana. Al disco le precederá una promoción que les llevará de gira por el territorio español, culminado por un apoteósico éxito en el Pabellón de deportes del Real Madrid el 3 de diciembre de 1977 ante 5.000 espectadores."

Esta cita la he copiado de un blog desde Google+, pero ya no sé de donde las cogí. Doy las gracias al dueño o dueña del blog y pido disculpas por no poder poner la fuente y autor del texto, como debería ser.


...........................................


Yo no estuve en ninguno de esos dos/tres conciertos de la Dharma en Valladolid, pero sí los recuerdo a través de haber visto carteles o haber oído hablar entonces de las actuaciones. Y me he percatado que recordaba su música, pues en cuento empecé a escucharlos hace dos meses, me di cuenta que llevaba su música conmigo desde hacía mucho tiempo:

turí-rurí turí-rurí-ruríiiiturí-rurí turí-rurí-ruríiiitará-tatá rará-rararara...
(más o menos. Disculpas por mi torpeza musical)

No me fueron ajenas esas actuaciones, pese a que entonces era muy joven y no me dejaban ir de conciertos, claro.

Pero sí me dejaron en Barcelona, ¡jejejeee!, y este recuerdo de Barcelona de mis doce o trece años, me llegó de nuevo escuchando a la Dharma.

Y lo disfruté mucho y disfruté de él con otras personas que estuvieron allí en Barcelona conmigo -o yo con ellos, más bien-:

Mi padre me llevó de excursión de estudios con sus alumnos una semana de pascua a Barcelona, allá por el 77 ó 78. Recuerdo ir con él por las Ramblas y pararnos a ver libros en los puestos en la calle. Yo quise varios libros sobre anarquismo, algo así como historias del anarquismo, y él me los compró. Supongo que me preguntó si me interesaba el tema, y probablemente le pareció muy bien mi interés por la historia.

Por la noche me dejó salir con sus alumnos, unos jovencitos de 18-20 años que a mí me parecían gente muy mayor y formada. Me confió a ellos, que cuidaran de mí, en especial a C. y M., dos hombres enormes y fuertes y muy buenas personas.


La primera visita nocturna fue al barrio chino, claro, a ver sus alucinantes escaparates de lencería imposible. La siguiente, al otro lado de la Rambla, a una plaza llena de bares y porros, y mucho gipi pululando, que hizo mis delicias. 

Luego,  no sé cómo, aparecimos en un lugar muy amplio al aire libre, ante un concierto nocturno, sentados en el suelo y disfrutando como locos. No sé quién actuaba, solo recuerdo un grupo muy grande sobre el escenario y mucha diversión. Me encantó.

Muchas veces he creído que era la Dharma aquella gente que actuaba, pero otras tantas lo he dudado.

Les he preguntado a aquellos alumnos, hoy profesores, pero no recuerdan bien dónde fue ni a quiénes escuchamos. Sí recuerdan otros detalles, claro.

Recuerdo también de aquella excursión la visita al Volcán de Santa Margarita como un lugar de ensueño: un volcán!!!! Con cráter y todo!!!! y todo el cráter una pradera, y en ella una casina. ¡Con las ganas que tenía yo de ver un volcán!


Y todos estos hermosos recuerdos vinieron al hilo de volver a escuchar a la Dharma. 

Gracias a ellos y a los que hicieron posibles las vivencias hoy rememoradas: mi padre y sus alumnos.


domingo, 24 de julio de 2016

Aún hay mundo y aurora



Lo que me acompaña en estos días de mudanzzzzzza (en tiempo de ,,,,, no hacer mudanza):


El marcapáginas de la exposición de 1997 de Fernando Sánchez Calderón, encontrado en un libro que debía de estar leyendo en ese año. 

Fernando falleció este año. Me hubiera gustado hablar más con él. Apenas crucé con él algunas palabras en vida. 
 

Su enorme pintura de "El Piggiama" está ahí, aunque oscurecida por el humo de cuando fumábamos en los bares. (¡Hay que lavarla, Pacooo! Te echo una mano cuando acabe con este tema mío actual)





El nuevo librito de Pilar Rubio Montaner, al que eché una ojeada con ella cuando me lo regaló dedicado. 

Lo tengo aquí pendiente de leer, conmigo y dentro el marcapáginas de Sánchez Calderón. 

Tendré tiempo más adelante de leerlo y comentarlo. Este libro, autoedición,  NO SE VENDE. Por lo tanto, ya he quedado con Pilar en que habrá que piratearlo. Me encanta! (La portada también, que es obra mía)




Y el disco de la Dharma, Homenatge a Esteve Fortuny, del que solo he podido escuchar dos temas. 

Con un poco de suerte, mientras meto libros en cajas, quizá lo pueda escuchar esta tarde entero. 

Entre las fotografías que acompañan al CD, hay varias de Xavier, ya localizadas, y alguna o una de Toni Catany, mi admirado Catany,  (no compré una obra suya en una ocasión que tuve, pues no me venía económicamente bien en ese momento.. Por cierto, que ya tengo bastantes obras ajenas y propias como para "decorar" varios edificios). Me gustaría que Xavier me dijera, si me hace el favor, cuál es la foto o fotos de Catany en este album.


De las tres personas cuyas obras aquí menciono, Fernando Sánchez Calderón, Pilar Rubio Montaner, Esteve Fortuny y Toni Catany -a Xavier le dejo aparte-, solo Pilar y yo estamos vivos.

El sol te doraba los cabellos.Tú muerta, yo vivo.Aún hay mundo y aurora.

Este es el poema que me ha venido hoy a la cabeza pensando en los que nos dejaron y los que aún estamos. Es de Pessoa ortónimo, si no marroooo. Lo escribo de memoria sin exactitud. Quizá me lo haya inventado a partir del recuerdo del poema auténtico. 

sábado, 23 de julio de 2016

Las cosas no nos obligan



Las cosas no tienen la obligación
de morir con nosotros,
no nos necesitan para servir y tener valor;
pudimos no haber sentido el universo en su gravedad,
no haber tenido nada.


Belén Artuñedo
"Expolios" (se puede leer en este enlace el poema completo)
Orden de alejamiento. lf ediciones, 2009 


Hago inventario de cosas que aún llevare conmigo y otras que no. 

Y me viene a la cabeza, claro, el poema de Belén Artuñedo. Qué cosas me valen y cuáles no. ¿Podría prescindir de todas?.. Sería estupendo! Pero no es así: hacia mis obras -y las ajenas en mis manos- siento cierta obligación de mantenerlas, no destruirlas ni desecharlas.

Y veo que elijo lo que llevaré conmigo por cuestiones afectivas, por los lazos que me unen a esos objetos.

Y así, 

Cargo aún de casa a casa con mis obras enmarcadas con cristal, que han aumentado, pero las más viejas o antiguas ya se aligeraron en diversas convocatorias (Vendo cuadros al precio del marco, y si quieres este lienzo ven por él y llevatelo puesto).






Las embalo, previo desempolvamiento, haciendo mucha gimnasia y sudando en medio de los 80 graditos Farenheit.


Carpetas y carpetas de dibujos, grandes y pequeñas, a montones y  ¡ahaaaaaaaaahhhhhj!: otras dos carpetitas con dibujos pequeños aparecen de no sé dónde ni yo sé por qué estaban allí.


Materiales de los que me desprendo y me desprendí. Esto hace mucho que no lo uso. Esto, por fortuna, ya está seco. Y otros que acarreo -para que sigues queriendo  guardar TANNNTOTTSSSSS carboncillos, si gastaste todos los carboncillos de la ciudad.

Una enorme caja de pasteles que contiene colores maravillosos, empolvándose duranteaños, pero que me llevo conmigo por su belleza y porque de tanto comprar pasteles me regalaron la caja expositor.


Libros y música que no recordaba

Fotos que me llevo y fotos que destruyo

Toda la cacharrería de CDs que ya caen en desuso, cuyo contenido está en otros mil sitios de la nube, de la red, del disco duro, del blando y en mis meningesss reblandecidas.


Y una selección de mis vegetales, todos ellos ocupando un pequeño contenedor, incluido un proyecto de nido de barro  que recogí de varios arroyos limpios, en el fondo, y ramitas y espinos.

Mi inventario de palitos, colección de pequeñas ramas-- si ya sabes que están en la calle y las puedes recoger cuando quieras, otra vez.. pero no, son estas las que elegí en su momento, día a día y llevé a casa y fue colocando sobre un papel. 




Y un trozo de rama de chopo, una rama de espino, varias cortezas de árboles

Y todos los móviles que se balanceaban por habitaciones y pasillo, desmontados o recogidos con cuidado, 




con cuidado embalados y todos ellos colocados en un contenedor, mi boîte-en-valise.





Los cuadros de mis amigos, pero aún dejo uno que me acompañará aquí hasta el último momento, para dar aún un punto de amor a esta casa que voy despoblando y abandonando, los gorriones en el tendido eléctrico de Juan Amímegustaelpapel.




Y de repente, donde no sabía que estaban, encuentro entre las mías,obras de mis amigos -la foto de un pene en b/n de Juan Carlos Tejo, y MI SCULLYY, lleno de polvo, que limpio y coloco junto al pene ya limpito y la fotografía del paseo central del Campo Grande que hizo Miguel Martín y un amigo me regaló porque vió que la amaba, y otro amigo me dijo que él está en esa foto fuera de campo, ayudando. Esa foto que ya ha estado en los pasillos de varias casas, al fondo, cerrando el horizonte, o bien junto a la puerta, despidiéndome al salir de casa.


Y entre los míos, me topo con mi "Archivos melancólicos" y me alegro de volver a verlo, tan blanquito y poco melancólico (la foto amarillea).




Y cuadernos de campo de mi padre llenos de dibujitos de pliegues, y su pico para partir piedras, que aparece en el estudio -qué hice yo ahí con él- y de repente me recuerda al piolet hincado en  la cabeza de Trosky y me entran ganas de salir por ahí a partir piedras y ver qué tienen dentro.


Y en un viejo libro que desecho, encuentro un marcapáginas que me llama la atención porque reproduce una pintura muy hermosa: y es de Fernando Sánchez Calderón, ya fallecido, de la exposición "Memoria" que vi en 1997. Y lo guardo para no perderlo nunca, me digo, en donde las palabras, el nuevo libro de Pilar Rubi Montaner,  que no tengo aún tranquilidad de leer pero aquí está, a mi lado, con las útlimas cosas que quiero llevarme.


Y entre toda esta melaza de cajas y contenedores y cuadros embalados y cosas hiperfrágiles, un carpeta con el proyecto de la next exhibition y los dibujos y proyectos que andaba haciendo, y un tuper con los seres y materiales que estaba utilizando, con los rótulos "Estoy aquí", para no perderme, o eso creo. O quizá sea bueno perderme y olvidarme de todo este pasado!

Las cosas no nos obligan.
Arrancadas o perdidas,
descerrajan el escaso refugio
que en ellas tramamos un día.

 (Ultimo fragmento de "Expolios" de Belén Artuñedo)