SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

jueves, 26 de marzo de 2020

Canción de lo peor


Sin ánimo de abatir, 

Lo peor está por llegar
Lo peor aún no ha llegado

Lo peor está llegando
lo peor llega, ya llega

lo peor ya está aquí
lo peor ya está aquí
estamos en lo peor
no podemos estar ya peor

aún podemos estar peor

seguimos en lo peor
aún estamos en lo peor, recuerden

falta aún para salir de lo peor
tengan confianza que saldremos de lo peor

estamos saliendo de lo peor
vamos saliendo de lo peor

vemos que vamos saliendo de lo peor

etc.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Bragueta de armar. Aproximación más cercana, et al





Bragueta de armar, realizada con la ayuda y muy buenos consejos de costura de Luisi.



Pese a ello, no quedé contenta. Aunque en algunas pinturas o esculturas las he visto más raras -"vergas raras" como la de la escultura sepulcral del caballero Garcilaso, muy muy rara-, me parece pelín informe para mis parámetros e ideales de belleza y perfecciónnnn.




En estas imágenes está colocada con alfileres en plano, sobre otro trozo del mismo tejido, shantung de seda. Es decir,  no está montada como debería en su sitio en unas calzas, volumétricamente. Parece una ranita. Y ha perdido de andar por ahí rodando, parte del relleno, por lo que está un poco desinflada.





El forro es de seda natural verde agua, que apenas se aprecia aquí en el borde.

Esta bragueta la hice hace ya mucho, pero entre tanto, me he liado cosiendo otras historias.





Una de las cuestiones  fue cómo colocarla, por lo que me construí un calzón de batista, con lo que aprendí la maravilla del pantalón y sus cruces de costuras.

Ya de paso me entretuve haciéndole una bragueta antigua, aunque no sabría decir de qué época, con ojales redondos y lacitos divinamente rematados -ahí me lo pasé fenomenal-

Todo ello a mano.

Lo de los lacitos para abrir y cerrar la bragueta me mata de risa. Como para una urgencia! Me los imagino medio desatados todo el día, con la bragueta por tanto medio caída,   o hechos un nudo de mala manera para cuando menos falta hace. Metiéndose donde no hace falta, etc. Tenían que tener mucha paciencia, habilidad y tino los usuarios que los portaran para tanto hacer y deshacer lazaditas..





Entre tanto, me dio por hacer un cuello de lechuguillas, con un divino tejido que no sé si es delicadísimo hilo o un lino muy fino y abierto. Le cosí muy fruncido un encaje de bolillos -130 cm.- comprado en uno de mis anticuarios online favoritos, y lo cerré con unos cordones que hice trenzando y anudando hilos de algodón -otra pichorradica con la que disfruté mucho.

Una de las cosas peliagudas fue cortar el encaje de bolillos, que estaba cerrado en círculo, y rematar cada grupo de hilos para evitar que se deshiciera. 

El fallo del cuello es que le faltan los abanillos, que son fundamentales. O sea, que de cuello de lechuguillas, nada de nada. Pero lo disfruté mucho.

Así que me puse a investigar seriamente estos cuellos y su factura -cut and construction o corte y confección-, que ha de ser muy perfecta. En ello ando todavía.

Y entre col y col,  me he dedicado a hacerme ropa para mí, incluido algún sombrerito o gorrito.

Y tan contenta.


sábado, 7 de septiembre de 2019

Por amor te coso





Por el amor que te tengo, mi amigo, te coso un forro de seda.

Por el amor que te tengo, amigo y señor mío, no te bordo una bandera.

No te bordo una bandera, mi amor, que no soy de banderías.

Te coso un forro de seda por el amor que te tengo.






Coso y coso  y descoso, corrijo y corto y vuelvo a coser de nuevo, mi amigo,

y todo lo he abandonado, cosiendo y cosiendo

aqueste forro de seda

en la bragueta que te coso.







Coso, coso y coso y todo lo he abandonado.

Desde el serón se asoma un pecho y me vigila.

Y todo lo he abandonado.







Abandonada dejé aquesta casa

donde tan bien me cobijé.

Pero yo coso y coso y coso

por el amor que te debo








Pendiente quedose de hilar

la rica lana del chopo,

entre puntada y puntada

que coso descoso y coso.




Y se agosta el ser que cultivé,
y ya no se pudre,
y no sé qué hacer

pero coso coso y coso.


Y me destrozo en la dentada sombra,
y ninguna luz cae sobre mí, y tú no dices
ni una palabra día tras día,

mientras coso y coso y coso
por tu amor.


Pero no me iré,

allá fuera sobre los campos de verdura de vidrio.

Aquí hay sosiego.

No me voy.


......................................................................................................................................................

NOTAS A PIE

Para que nadie alucine y piense que me ha dado algo, aclaro y anoto:


.Que no soy de banderías: lo manifiesto en el poema escacharrado que acompaña a las dos obras "Flores, mi señor (banderas)", sobre el mandil de Santa Casilda y unos cuantos temas más expresados en el poema.

Desde el serón un pecho me vigila: pecho construido con costura sobre tela de algodón flexible -camiseta- y relleno, siguiendo con el tema de la Artemisa de Éfeso, un esbozo o boceto que guardo con otros trastos de costura en el serón y se empeña en asomarse a ver qué ando haciendo. 

. Aquesta casa donde tan bien me cobijé: obra de Mercedes Pimiento, un encantador palafito hecho de terrones de azúcar y maderitas, que me acompaña desde una vitrina.

- La rica lana del chopo: pelusa seminal de chopo que tengo pendiente tratar de intentar hilar.

- El ser que cultivé: es la obra "Ser en proceso", que expuse hace poco entre las ofrendas de la exposición "Flores, mi señor (vestiditos)" en La Fontanería Crea, y que no es sino la putrefacción de pétalos de cerezo ornamental desde su recogida en 2018. Su actual proceso es de desecación, que deseo intentar revertir, y quiero darles de beber pero nunca me acuerdo de comprar el instrumento adecuado para hacerlo... 


-Y me destrozo en la dentada sombra.. sobre los campos de verdura de vidrio.... aquí hay sosiego... no me iré.: fragmentos finales del poema "The Tomb at Akr Çaar" de Ezra Pound, en traducción de Ernesto Cardenal y en muy libre cita mía.


La explicación de todo esto es que estoy haciendo una segunda versión de la bragueta de armar o "Por pudor mi señora" , esta vez en bonitas telas, con forro de seda natural, tras un exhaustivo estudio de la anatomía genital masculina. 

Y se me ha venido a la cabeza aquella borrica cancioncilla de "Te voy a hacer unos calzones"...  pero con la suave sedita...  y lo del bordado de la bandera, con perdón
¿por qué no te la bordas tú, majo?
a ver cuándo aprendes a coser!


Y todas esas cosas que las mujeres cosían y bordaban -las cintas de las capas de los tunos que adoran-  en las que las mujeres tenemos , seguimos teniendo, papeles de trabajo tan secundarios, como sigo  a veces constatando en el trato laboral,  muy unido al amol lomántico y su entrega abasoluta, igualito que en la perrea...


En fin, que me estoy pitorreando y divirtiendo mucho con esta obra, a la vez que me desquito un poco de tanto soterrado y persistente machismo cotidiano, AÚN. Don't you?

viernes, 30 de agosto de 2019

Liquen







Líquen flotando en agua, previo a su desecación. El objeto del baño es limpiarlo y sobre todo, que vuelva a adquirir libremente su forma. Recogido del suelo en zona de robles, castaños y abedules, es evernia prunastri, como informa esta página tan completa sobre líquenes.

Sus múltiples bifurcaciones superpuestas casi sin fin, en esa confusión de enmarañamientos, finalmente resueltas en las delicadas terminaciones, me son muy gratas o afines.

Me gustaría conservarlas en esta forma circular que adquirieron en el recipiente donde las sumergí en agua, con vistas a intentar hacer con ellas un collar.

Fracasaré, pero lo intentaré o solo lo soñaré, y ese deseo quedará tiempo pendiente aguijoneándome con otros muchos deseos de hacer, infiltrándose entre ellos, bifurcándose, enmarañándose con tantos otros en la confusión de enmarañamientos de deseos de hacer en los que voy pensando y dando vueltas cuando me miras y me ves distraída.


Esta forma de la evernia prunastri es precisamente la que daría a las lechuguillas que deseo hacer, aquellas con las que adornaban sus cuellos y puños los caballeros españoles del XVI. Serían entonces caballeros con rostros y manos emergiendo de espumas de líquenes, entre hongo y  alga  unidos, un poco verdosos sus aceitunados rostros, todo pluma y espuma.




El Greco. El Caballero de la mano en el pecho.
c. 1580