SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

domingo, 1 de julio de 2018

Rejilla










Aún no tengo claro cómo se ve el mundo a través de esta rejilla. Cómo se camina desplazando la mirada tras ella, los ojos agazapados al encuentro de.


No es una experiencia muy distinta a la de nuestros velos, hoy en desuso pero no desde hace tanto tiempo,  que por curiosidad e interés por ese atavío sí he usado alguna vez.

Y similares a las celosías de ventanas, no solo usadas en conventos.




Aún en construcción e irregular, seguiré con la labor -que se suele calificar de "femenina". Allá quien se pierda sus goces-.

Hilo de algodón y de seda sobre organza. 7 x 17 cm. tamaño máximo.




lunes, 11 de junio de 2018

Fresas




"Fresas", es una obra de 1987, realizada con pinturas al agua y alguna otra pintura ortodoxa más, y crema cosmética "Bella Aurora" para el cutis, más sal sobre papel, de 133 x 156 cm., montado sobre un soporte rígido bien asegurado contra indeseables torceduras por las artes de mi hermano Pedro -Kiko-.

Las fotografía son cortesía de mi sobrino Bosco G.R. -Gracias, mil!-




La historia y vicisitudes de esta obra, mis recuerdos bien enraizados en ellas, los dejo para contar en otro momento - hoy ando liada.

viernes, 1 de junio de 2018

Sombrerito






Sombrerito de organza en doble capa, tipo casquete.

Vista frontal




Vista lateral




Vista posterior 

un poco desviado del eje, y con asuntos pendientes para su finalización.






   


El sombrerito es parte de un conjunto más grande, un atavío o indumentaria o vestidito. 

Llamémosle vestidito.

                            Vestiditos: es lo que ando haciendo desde hace meses.


Podría llamarlo "textiles" y quedaría muy bien, pero me gusta más decir que hago vestiditos, pues recoge la ilusionante parte de poder vestirlos, meterse dentro de lo planificado y hecho  realidad sólida, momento en que "la obra" adquiera su forma, la que se planificó. 



Hace muchísima ilusión, tanta como  jugar con muñecas siendo  niñas  y muchísima más que el actual ir de tiendas y probarse media tienda. Se parece más a jugar a muñecas que al shopping, pues es mucho más íntimo y tiene el aspecto del juego, la creación, la proyección de deseos.


En el shopping diría que el deseo que está en juego es la búsqueda e imposible caza de una imagen ideal que no siempre (casi nunca, nunca) es la propia, pues está muy (totalmente) mediatizada (dirigida) por los cánones de belleza y corrección ajenos y por la imagen que ya nos ofrece (impone) la publicidad de la marca ("Pues a mí no me queda como en la foto del catálogo"). Es el deseo de otros lo que está en juego en el shopping.

¿Quiénes son esos otros?: mira alrededor.





viernes, 25 de mayo de 2018

En mayo, las flores en La Fontanería








Escaparate de La Fontanería , con las flores de organza 
objeto de una entrada anterior puestas amontonadas 
en una de las baldas del armario del abuelo 
de la creadora de esta local tan encantador, Vane.

En el estante inferior asoman cajitas de cerillas pintadas por Pepe Rodríguez, Pepe Pin, uno de los habituales de La Fontanería. 

(Para quien no le conozca, el prolífico creador Pepe, está ahora inundando La Fontanería con sus dibujos -originales, nada de fotocopias- a un ritmo vertiginoso, y tras una serie infinita de gatos, Vane está ahora cubierta de gallos de Pepe).












Me ha encantado colocar aquí las flores, más o menos tiesas sobre los alfileres que las atraviesan, y extendiendo sus antenas de sedal monofilamente acabadas en abalorios. 



Foto de detalle, cortesía de Vane, como el resto de las fotografías del post.


De paso he visto allí en Ca Vane o La Fontanería, una hermosa y muy sencilla instalación de una arquitecta paisajista, con cuyo nombre no que he quedado, vaya. Y he tenido una buena conversación con Vane, sobre muchos temas: 


Nuestro compartido rechazo a toda la palabrería con que los terribles pesados autodenominados muy correctamente comisarios insisten, aún, sí, tras tanto años de vaciedad, insisten, digo, en "vestir" las exposiciones, a veces tan vacías como sus palabras, palabros,  palabrejas, y oscuros textos para fingir y autoengañarse de que se dice algo altamente interesante e intelectual, y que es esa la razón excluyente de su ilegibilidad e imposibilidad absoluta de comprensión, cuando no se dice absolutamente nada. Y la responsabilidad de los artistas -llámese también bajada de pantalones, añado yo por mi parte- de aceptar semejante jueguecito manoseado.


Su gusto por haber presentado El entusiasmo de Remedios Zafra, y el gratísimo recuerdo que ella le ha dejado, impacto incluso, por su cercanía y afabilidad, entre otras muchas cosas. 

Al mostrarme Vane obras hechas por ella, con técnicas que aprende ella misma y enseña en un taller, me relata aspectos de ese taller que me conmueven por cómo en ellos intenta hacer aflorar, por la vía de la creatividad, emociones y recuerdos personales y colectivos, y entendimiento de los mismos de los que allí acuden.

Nuestro mutuo cansancio y rechazo ante la "obligatoriedad" de estar continuamente exponiendo, que no consideramos en absoluto necesaria, sino contraproducente -yo no soy un productor de nada-, y las expectativas que se crea el entorno acerca de nuestra actividad plástica, como si solo viviéramos para eso y de eso, como si solo hiciéramos lo que ya hemos hecho y conocen y no entendieran que queremos llevar a cabo otras prácticas y que nos importa un pito que valoren más el dibujo que hice que el vestidito que hago.


Las exposiciones que promueve Vane en su Fontanería son muy variadas, de gente con prácticas muy diferentes, lo que resulta muy refrescante frente a la actitud habitual expositiva de "tener una línea" y unos artistas y una marca y todo eso que resulta aburridito y poco creativo.

A partir de estas exposiciones los artistas o artesanos que allí exponen suelen hacer también talleres de lo que ellos saben o desean mostrar, incluso intuyéndolo.

Y los otros diversos talleres que ella imparte.

Todo esto se puede consultar en su web, www.lafontaneriacrea.es, y mirando en su sección "contacto" dónde está el local, y cómo conseguir información de sus actividades por mail o redes sociales.