SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

jueves, 26 de marzo de 2015

Cálculo de estructuras - càlcul d'estructures







CÁLCULO DE ESTRUCTURAS

Ya no viene a mi lado esta ciudad,
no me hace compañía ni tampoco 
me protege del viento y de la lluvia.
Aquello que pensaba que aprendíamos
-cálculo de estructuras, templos griegos-
cuando la Diagonal cruzaba el campo 
y yo estaba estudiando arquitectura,
es un oficio de albañiles muertos
y cimientos de niebla. También ella,
la cálida muchacha que me amó,
se ha convertido en la desconocida
que, contemplo tumbada, en bañador,
en la fotografía de un jardín.
Un deseo rebelde late triste,
y busco el rastro de algún otro amor
en el camino que hoy, entre estas piernas
desnudas, todavía me conduce, cansado, hacia mi sueño.
 
De esta manera entro en la vejez:
no parece haber cambios al principio, 
como una barca que, al llegar a puerto,
ha apagado en la noche sus luces y el motor,
pero en la oscuridad aún prosigue
resbalando en silencio por el agua.
A pesar de saber que recordar
el sexo en solitario es morir solo,
recorriendo su cuerpo ya perdido 
hoy calculo mi última estructura.

Joan Margarit
Cálculo de estruturas
Traducción del original en catalán del autor
 Visor, 2005

(dibujo "Cálculo de estructura" / "Càlcul d'estructures", recordando de nuevo este poema de Margarit)

martes, 24 de marzo de 2015

Félix Orcajo ( la intemperie)










el muro se desliza  sobre las irregularidades del terrreno. 

(¿estamos dentro de / estamos fuera?)




  el muro se quiebra

 se abre








en un acodamiento
se abre en puerta y ventanas 

(hacia dentro hacia fuera 
hacia el campo hacia el lugar)

el lugar  de las obras









se abre en ventanas enmarcando un paisaje que ya está, señalando la intemperie en la que estamos







también hay en él  un murete, un pequeños lugar domésticos, a nuestra escala. un murete donde podría sentarme un rato a estar, estar sin más. Si no fuera porque las ramas me lastimarían. No es un muro ¿acogedor?





este es un no lugar intervenido por el artista Félix Orcajo, lugar nolugar donde ha plantado sus obras como árboles. Todo lo que allí se ve está contruido reconstruido.


Todo el lugar marcado y sin embargo

Todo está abierto, cualquiera puede entrar y transitar por allí, siguiendo caminos o no.

Y sin embargo sigue siendo un nolugar


Me inquieta que aunque es lugar abierto por todas partes, hay un punto, un edificio, taller, donde según nos acercamos se adensan los signos personales y me parece estar violando una intimidad.






Hay hitos




caminos 

y un sofá agujereado abandonado, lo  propio de un nolugar -salvo que éste es una obra de cemento



un pasaje o puente (o techo en el suelo)




un delicado redil para árbol







oquedades construídas -excavadas y forradas con cazuelas, platos, cuentos,  

recogerás lluvia. 

Si la pared del recipiente es de cristal, miraré  la vida de los insectos




fósiles atrapados en cemento- palomas muertas fraguando su proceso -el ajeno proceso de putrefacción, desecamiento, ahuecado-





otro resto de animal atrapado





Una larga pasarela zigzagueante construida con planchas metálicas










 dos estructuras de cobijo  hechas con ramas



 montículos con cráter




y mires donde mires todo es detalle,






a la intemperie, una escultura de metal y madera pintada - continuando el proceso del deterioro-



 y árboles, naturales y en confusión con los construidos













y un árbol intervenido -tronco trenzado- que casualmente también está allí








y un huerto o jardín cuidosamente trazado y cuidado
y el edificio, y detalles simpáticos o irónicos o chistosos -un buzón de correos a una altura imposible-


y más y más intervenciones y obras
en este nolugar habitado,
levantado, volteado y transformado



Intervenciones y obras cuidadosamente realizadas para evitar que el nolugar pierda ese carácter




y guarecer cuidadosamente su intemperie.




(Gracias a Javier García, El Huerto del Tertuliano, Nacho Gil, Maite Rodríguez y Félix Orcajo, que me condujeron hacia este emplazamiento deslumbrante)

miércoles, 18 de marzo de 2015

y continuarán





Los brotes que hace un mes punteaban los árboles se han ido desarrollando hasta empezar ya a romper el tejido liso que les aprisionaba. Ahora surgen recubiertos de una membrana pilosa amarillenta. Y en la lejanía de las ramas los puntos parecen dobles.






Más adelante empezarán a caer al suelo,  volarán las cascarillas peludas y aparecerán los seres verdes.




Todo continuará su curso


martes, 17 de marzo de 2015

nunca he guardado rebaños (reloaded)



 

Nunca he guardado rebaños y es como si los guardase... per allem La Curva vienen con ruido de cencerros mis rebaños de obras. Van y vienen contentas porque no saben que están contentas, pero tampoco les serviría de nada si lo supieran.


Y con esta apropiación de las palabras del maestro Caeiro, mezclando obras, ovejas y pensamientos, lo que quiero expresar es mi disfrute al ver cómo existen estos seres, callados aunque balen y cencerreen.

Los seres rebaños provienen del deseo de tres imágenes: hojas deshaciéndose en sus nervios, mantilla, plumas... espumas















Y ahora pongo aquí un trocillo del poema del Sr. Caeiro:

Nunca he guardado rebaños
y es como si los guardase.
Mi alma es como un pastor,
conoce al viento y al sol
y va de la mano de las estaciones
continuando y viendo.
Toda la paz de la naturaleza sin gente
viene a sentarse a mi lado.
Pero yo me pongo tan triste como una puesta de sol
lo es para nuestra imaginación,
cuando refresca, en el fondo de la llanura
y se siente que la noche ha entrado
como una mariposa por la ventana.
Pero mi tristeza es sosiego
porque es natural y justa
y es lo que debe haber en el alma
cuando piensa que existe
y las manos cogen flores sin que ella se dé cuenta.
Con un ruido de cencerros
más allá de la curva del camino,
mis pensamientos están contentos.
Sólo me apena saber que están contentos
porque, si no lo supiese,
en vez de esta contentos y tristes
estarían alegres y contentos.
Pensar es incómodo como andar bajo la lluevia
cuando el viento arrecia y parece que llueva más
(…)

Alberto Caeiro
Traducción de Ángel Crespo

Siempre me han hecho mucha gracia los poemas del maestro Caeiro



Entrada publicada en julio de 2009, dedicada a quien busca al guardador de rebaños