SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

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viernes, 31 de diciembre de 2010

Llamando al hermeneuta

Para celebrar el fin de año y todas esas cosas de los ritos de paso con consumismo -que no comunismo- a toooppppeeee, vuelvo a poner esta entrada, con dedicatoria a dos personas que se van a enterar. Y dice así:




Y es que están los Diletantes inquietantes, posauráticos o algo aún peor: preformativizados, quizá.


No me es fácil hacer el diagnóstico del mal que les aqueja y trastorna de este modo.


Han estado leyendo textos sobre los alrededores del arte contemporáneo, eso lo sé.



Y algo les ha ocurrido.


Me han dicho esto:


..] a partir de su especificidad territorializadora en la segmentación de las propuestas culturales -y cultuales - de las nuevas prácticas museográficas en las geografías dinamizadoras de su verbalidad manifiesta: polarizando las cuestiones a debate, podrían y deberían reinstalarse las significaciones a tratar dentro de una perspicacia simbólico-comunicativa que satisficiera todos los segmentos de la tan segmentada polaridad de los eficientes -y un tanto rocambolescamente llamados comunicadores culturales -o cultuales- dentro de la facticidad  y un tanto al margen de su genética simbólico-comunicativa- en la dinamicidad específica del territorio en cuestionamiento.

Es decir: las propuestas o dispositivos son instrumentalizados social y económica y verbalmente hablando desde perspectivas pseudo ejemplarizantes del cuestionamiento específico de la globalidad de las prácticas así nominadas en la tematización.

¿me explico?


No sé, no sé, no lo veo yo claro...


Quizá haya que llamar al hermeneuta o al hermenauta, o a los dos.


Probablemente me digan que  padecen confusión lingüística -y mental- que adolecen de un abuso de términos abstractos, anacolutos, vacío de ideas, logorrea, palabraría en definitiva, de esa que sirve para alargar discursos embrollados creyendo que se dice 
cuando no se dice nada, 

y creyendo que los demás se lo creen (el discurso).


Cosas muy propias de egos como museos, por otra parte


y que me extraña en los diletantes, pero... todo se contagia  





Vamos, que tienen una buena pedrada

lunes, 27 de septiembre de 2010

fibras vegetales (NO: que no me deja el blogger)



Está hoy borrico el blogger.com y no me deja subir imágenes nuevas, así que pongo de nuevo esta obra con la esperanza de que no parezca desagradable -quiero decir tipo brucelabruce o algo similar, (tan del gusto de algunos paseantes de este bloh!)-.

Son pelusas -sí, pelusas del suelo cuidadosamente recolectadas y cosidas a una rejilla metálica-, materiales muy cotidianos y domésticos al alcance de todo el mundo -cada vez  soy más partidaria del hágalo ud. mismo-.

Lleva ya año y medio o más ahí colgada en la pared sin experimentar alteraciones profundas: no se ha caído ni una hebra, ni ha criado bichos. Los famosos ácaros si la habitan no se manifiestan.

Ahí quedan para deleite visual del respetable.