Y mientras los diletantes me leen unos poemas -cosa que hacen de manera un tanto desafinada y chirriante (pero con muy buena voluntad)- yo doy vueltas con el pensamiento y las manos a esto que me han hecho, y que no consigo descifrar:
No sé qué querían hacer, ni hacia dónde quieren llevarlo y acabarlo, ni qué quieren decir con esto.
Y es una de esas cosas que desagradan a quienes se la enseño, y solo sé que está hecho con tripa para hacer botillo -ya muy seca y vuelta a hidratar varias veces, pero aún ligeramente grasientita- y gasa destrozada. Y que quedaría mucho mejor sobre un tapetito de ganchillo.
(Es que soy una cursi)
No sé. Mí no entender




































