Aquí está, ya colgada del techo, en el pasillo de mi casa-estudio-taller,
esta obra que expuse aquí el 20 de septiembre, creo
Me gusta ahí:
al pasar junto a ella gira sobre sí misma por la pequeña corriente de aire que desplaza el cuerpo
al pasar junto a ella gira sobre sí misma por la pequeña corriente de aire que desplaza el cuerpo
También las corrientes de aire que se producen al abrir las ventanas
le hacen balancearse y girar
le hacen balancearse y girar
Y tengo que advertir a quien vaya a pasar
¡¡¡CUIDADO CON LA ESCULTURA!!!
escultura, ¿qué escultura, señora?
¿eso?
Ah! ¿eso es un escultura?
y es que normalmente no viene por aquí mucha gente, pero desde que me acompaña este ser,
no paran de venir por aquí trabajadores de todas las clases
a ejercer sus oficios honradamente.
Meten una lavadora, arreglan una luz, desatrancan un desagüe,
pintan un techo, analizan unas goteras
(Se imaginarán un bronce, acaso)
Ella sigue impertérrita, balanceándose y jugando, con todo este trajín a su alrededor



