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domingo, 12 de junio de 2016

El poema de Belén "Flores lanzadas al mar"










Flores lanzadas al mar


Lo que se me viene encima
son esas miradas aterradas,
exhaustos rostros que caminan
dejando en los surcos zapatos encharcados,
juguetes desmembrados al borde de las vías,
ropa mojada y fardos demasiado pesados
que veo hundirse
sin remedio
día tras día.



No debieran servirme las coronas de flores lanzadas al mar,
no tocarán la piel de los ahogados.
Esos bultos naranjas que llegan a las costas
devueltos por el agua exangüe, oscura,
son los últimos restos de nuestro naufragio.


Porque lo que aprendí del doloroso siglo XX
me hunde en la rabia que firma manifiestos en las plazas
o prende en su ropa alguna chapa
y blasfema noticia tras noticia.
Esta rabia atada de dos manos.
Esta rabia que no sabe nadar.


Belén Artuñedo
Flores lanzadas al mar (inédito)

Cuando leí  los poemas inéditos que Belén Artuñedo me pasó a finales de abril, por placer y para una presentación en La Casa de Zorrilla, algo se movió en mí -me conmovió, sí y mucho-, y en especial, este "Flores lanzadas al mar". 

Comenzó para mí de nuevo el desglaç,  que celebro cíclicamente con el poema de Maria-Mercè Marçal.

En el desglaç recuperé la voz de Belén que tanto me ha hablado durante todos los años en que la he escuchado recitar y la he leído,  y en los que he estado junto a sus poemas, leyéndolos una y otra vez y haciendo obras para ellos.

Y al recuperar su voz y sus palabras, recuperé mi voz y mis palabras y comenzó firme el deshielo.

Desde entonces he querido hacer una imagen para este poema, potente y delicado, muy plástico también, y con el que empatizo mucho. Tras varios acercamientos y fallos, aquí está la imagen u obra. Aunque aún creo que he de tocar algo muy suavemente.


Para la imagen he mirado muchas fotografías del famoso evento que menciona Belén en el poema, y en algún momento, me he caído en un blog en el que el autor hablaba de una fiesta popular en España  en la que se arrojan flores a un río. No recuerdo qué blog es, pero le agradezco la sugerencia para la imagen y la belleza del rito, muy alejado del evento.


Yo también siento la impotencia de los gestos, y confundo las flores con los cuerpos de los ahogados. Pero celebro la belleza del poema y cuánto me conmueve, y celebro la fiesta popular en la que las flores se arrojan festivamente al río. Y celebro, agradecida, el deshielo

Gracias a todos ellos

jueves, 26 de febrero de 2015

desglaç (el momento del deshielo)








El momento del  deshielo es tiempo de confusión. En la disolución de ese armazón que configura e inmoviliza, lo sólido compacto deviene explosivamente informe y  numeroso.

Fluye el hielo en agua que penetra y ahonda el frío, haciendo emerger lo que estuvo oculto, retenido y encapsulado.

Agua, barro, nieve, vapor  y hielo se confunden, confluyen, se separan de nuevo

hasta que todo encauza


A partir del texto de María-Mercè Marçal:


El momento del deshielo es un momento doloroso pero abierto. Hay muerte, desaparece el armazón que inmoviliza, pero que también sustenta; lo sólido da paso al intento, aún, de dar forma a lo informe, de ordenar el embate. La desintegración aparente es también la posibilidad de fluir. Lejos queda la rigidez, el envaramiento, los movimientos de autómata, la repetición compulsiva y mecánica de los gestos. Camino fluido, de nuevo sin esquemas ni pautas, que es, a su vez, camino de revivir, de retomar, de reidentificar, de renombrar, de rehacerse.
Maria-Mercè Marçal 
Llengua abolida, 1989
/Tomado de Box 8, cuya autora, Marisol Sánchez Gómez,  tradujo el desglaç de Marçal/

domingo, 22 de febrero de 2015

desglaç







El momento del deshielo es un momento doloroso pero abierto. Hay muerte, desaparece el armazón que inmoviliza, pero que también sustenta; lo sólido da paso al intento, aún, de dar forma a lo informe, de ordenar el embate. La desintegración aparente es también la posibilidad de fluir. Lejos queda la rigidez, el envaramiento, los movimientos de autómata, la repetición compulsiva y mecánica de los gestos. Camino fluido, de nuevo sin esquemas ni pautas, que es, a su vez, camino de revivir, de retomar, de reidentificar, de renombrar, de rehacerse.
Maria-Mercè Marçal 
Llengua abolida, 1989


(Tomado de Box8 cuya autora, Marisol Sánchez Gómez, lo tradujo. Gracias).