Andan cubriendo los suelos de plazas, calles y jardines, caídas de los árboles y llevadas por el viento de un sito a otro
y son tan hermosas y sorprendentes y tan inútiles
No vocean ni discuten ni ocupan primeros planos ni se quejan
no salen en los medios de comunicación
ni dan la lata a nadie con sus problemas y sus soluciones
Quizá sean un antídoto psíquico, un descanso de tanta confrontación, de tanta desazón
por esta maldita crisis que todo lo ocupa
y son gratis, y no valen,
y son tan hermosas y sorprendentes y tan inútiles


