SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

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domingo, 26 de septiembre de 2021

Velo sobre tul para capucha

 













Velo bordado en blanco quebrado y azul claro sobre tul de algodón, montado con lacitos de terciopelo  blanco sobre diadema, ajustable a gusto en la cabeza, lo que permite que el velo tape el rostro menos o menos.

Está pensado para que tape no más allá de la nariz, y deje los labios y la boca por la que se emiten las palabras al descubierto.




Aunque se puede llevar con otros tocados, lo planée para usar con la capucha que se ve en las imágenes.






Esta capucha la realicé a finales de 2020 con tejido impermeable para esquiar. Va forrada de guata gruesa muy cálida recubierta en el interior con otro forro suave negro. Se cierra delante en pico con dos automáticos, haciendo un "cuello alto". También puede llevarse abierta, claro. En la parte posterior termina arriba en otro pico.



Tapar el rostro con velos y otros tejidos ha sido muy frecuente hasta no hace mucho en nuestra cultura. Pervive en los tocados ceremoniales -bodas en general, alguna ceremonia fúnebre de alcurnia y otros actos de tronío-, con la tendencia a no tapar el rostro, sino los ojos, como mucho, siempre permitiendo la visión.

Fue utilizado en otras épocas para viajar, por hombres y mujeres, y guarda relación con los antifaces y  las máscaras.

Y continúa sin ser percibido como tal en el uso de pasamontañas y bragas de cuello subidas hasta los ojos en el ámbito urbano, fuera de lugar salvo a muy bajas temperaturas.

Se ha vuelto cotidiano con nuestras mascarillas y la necesidad de cubrir la parte en peligro de nuestro rostro: fosas nasales y boca. 

Pero también las gafas de sol nos tapan, preservan nuestra mirada y gran parte de nuestra expresión: la dejan en nuestra intimidad a salvo de curiosidades.

Este es un tema que me interesa por el mantenimiento del incógnito o de la intimidad de la expresión personal, con el descanso que conlleva a veces,.También y a la vez por la posible "despersonalización" de los individuos. Y por las aristas y aspectos que surgen de ambas situaciones y lo que pueden revelar.


Saltan chispas si extrapolamos esta situación a la de otras culturas, mirándolo con nuestros miopes ojos colonialistas -lo queramos ver y reconocer o no-, con esta manera de no razonar y menos dialogar actual, en la que solo hay blanco y negro, conmigo o contra mí, sin matices ni discurso intermedio, sino falaces "el discurso", en los que no se discurre nada ni por ningún sitio, sino que cada mindungui se aferra a cuatro tópicos "creados" por los "creativos" de sus empresas "hasesoras" de marquetin, su periódico, partido político, grupúsculo o agrupación ceporra, que repite sin parar y enarbola como bandera para asestar golpes al "otro" en su habitual competición por  ver quién la tiene más larga, sean mujeres u hombres, de todo signo y cultura e incultura.

Dedicado con cariño a todos ellos, que nos haen el mundo tan poco grato


lunes, 28 de junio de 2021

Corsé -stay- two bodices

 
























Vistas de esta prenda interior, corsé siguiendo los modelos renacentistas, con armadura de médula de mimbre, metido en los canales cosidos con el tejido exterior -un incierto tejido con bastante algodón, supongo-, y el forro de algodón 100%, de los usados para hacer fuertes sábanas tan difíciles de planchar a mediados del siglo XX-.














Los lazos de organdí blanco son un recuerdo de Curro, que regentó hasta su fallecimiento  la tienda de pasamanería Flecoster, de los que tan gratos recuerdos tengo y a los que echo de menos.


Unen las dos partes de los tirantes, que van caídos respecto al hombro.


El cierre, situado en la espalda, es con corchetes metálicos. El body o corsé está hecho para una persona muy querida de talla y talle menor que el maniquí que aquí lo viste, por lo que he recurrido para cerrárselo a un cordón.


domingo, 13 de diciembre de 2020

Proyecto para una camisa de fuerza o constreñimiento frustrante

 















Esta blusa será la camisa de fuerza light cuando cosa una a otra las bocamangas. Mientras, como la uso, no me resultaría práctica vestirla así.

Esta solución es la utilizada en la obra Chaqueta, de Jana Sterbak, que tengo muy presente desde hace años .y otras obras suyas de esa época. 


(Seguirá)


miércoles, 19 de agosto de 2020

Máscara









































 



Otra máscara textil -de tela- con una muy amable parte posterior, como si fuera un peinado o un gorro. Lleva orejeras y algún detalle más. 

No sé si añadir algún otro bucle o pliegue estable, bien frontal, bien lateral -ambos son incompatibles y demasiado barrocos juntos- y otras mejoras. 


domingo, 19 de julio de 2020

Esbozo de máscara











Esbozo de una máscara en tela,

prototipo o maqueta muy blanca,
como las arquitectónicas, muy platónicas e ideales

,,,>probando // probando < ,,,

y dentro de mis proyectos de vestiditos,

realizada a partir de las planos y alzados de nuestras cotidianas mascarillas caseras,

y movida por la fascinación que me producen las máscaras.



La mascarilla casera: historia en el confinamiento

Hubo una época del confinamiento, en el que las autoridades sanitarias no recomendaban el uso de la mascarilla ni mucho menos lo obligaban como ahora, por la sencilla razón de que no había en el mercado.

Hubo entonces una invasión en la red de modelos de mascarillas para hacer en casa, y una ola de solidaridad para que costureras y costureros del mundo elaboraran gratuitamente mascarillas para sanitarios, mayores y otras vecinos de riesgo ante el COVID. Ejércitos de máquinas de coser solidarias, kilómetros de tejidos adhoc, patrones, consejos.. y ante la falta de goma elástica para colgarlas de las orejas, búsqueda desesperada de cualquier goma que hubiera por casa que puediera valer, sacándolas de ropa vieja, y en muchos casos, de la ropa interior, las bragas, como me contaron en la mercería cuando reabrió, por fin, y nos proveíamos de metros y metros de gomas.

Ahora se venden mascarillas de tejidos de mil colores y modelos por doquier, y es frecuente llevarlas combinando con la ropa. Algunos modistos y diseñadores, ante la suspensión de bodas y eventos de ese cariz, sobreviven haciendo mascarillas.
Este primer esbozo, defectuoso y tal, se puede poner de dos modos, según se aten los lacitos, de manera que quede como el hombre/mujer elefante que se ve en las imágenes inferiores o como el indescriptible ser que mira arriba con tanta violencia.

El asunto lacitos se lo dedico a un profesional sanitario que se tomaba un descanso, muy agobiado entre trabajo y trabajo, en la terraza de un bar hace unos días, vestido con una máscarilla sanitaria con tres pares de cintas atada con sus tres perfectas lazadas. Hay que ser muy profesional para atar tanto lacito sin hacer nudos ni equivocarse: agobio y lacitos.






Ahora seguiré trabajando este tema en otros tejidos y colores, con las variaciones que vayan surgiendo de aquí y allá, incluyendo, claro, los errores, que son siempre muy interesantes de resolver. 

aunque este blancor fantasmal, y esta falta de rasgos 


[..] me es grata al corazón 
si no estuviera a punto de expirar


 de José Ángel Valente: "Figura", Fragmentos de un libro futuro (2000)

miércoles, 24 de julio de 2019

Por pudor, mi señora: primera aproximación




Tiziano: El Emperador Carlos V con un perro. 1533. Museo del Prado


No recuerdo desde cuando conozco esta imagen u otras de pinturas que representan a Carlso I y  Felipe II en diversas épocas de sus vidas, pintadas por Tiziano. Vistas en los libros de arte de mi madre, sí recuerdo que me llamó la atención la extraña pieza protuberante entre sus piernas, y ante mi pregunta, supongo que mi madre me respondería que era la vestimenta de la época y en concreto una protección para los genitales de estos señores guerreros.

Se trata de la bragueta de armar, braguette en alemán, codpiece -pieza para el bacalao- en inglés, atuendo sobre el que estoy trabajando y he hecho una primera aproximación, no demasiado satisfactoria:




Está realizada en batista siguiendo los consejos, es decir, interpretando como he podido, las instrucciones de esta entrada del blog Beth' Dresses, que con un humor un tanto a su manera, se propone realizar una codpiece para su marido, he creído entender, a partir de la muy noble y digna bragueta de armar del gran Cosme I de Médici, cuyo atuendo funerario y el de su mujer, Leonor de Toledo, se exponen en Florencia en el Museo de la Moda del  en el Palacio Pitti. Se conservan también las calzas y la bragueta de armar de Cosme, pero no están expuestas.




Bronzino

Cosme I de Médicis con armadura

c. 1545
Óleo / tabla. 76,5 x 59 cm
Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid



Bronzino 
Elenor de Toledo con su hijo Giovanni.
1544-45. Uffici. Florencia



Creo recordar la coqueta sala donde está expuesta en los Uffici esta pintura, casi una bombonera de maravilloso contenido.

Continuando con la bragueta de armar que he cosido, siguiendo el patrón e instrucciones de la bromista Beth, patrón de la bragueta de Cosme I, a su vez ella lo ha conseguido, según dice en su post, del libro de Janet Arnold Patters of Fashion 3. The cut and construction of  cloths for men and women - c. 1560-1620, el tercero de los maravillosos cinco volúmenes escritos y dibujados -tanto dibujos de las prendas como patrones- por Janet Arnold, que Beth me hizo conocer.



He conseguido este volumen de Patterns of Fashion (gracias al muy eficaz préstamo interbibliotecario) justo cuando ya había terminado esta primera aproximación a la bragueta de armar, siguiendo a Beth. Y me he encontrado el dibujo de Janet Arnold: un pequeño dibujito de menos de dos cm., que refleja cómo es la codpiece del jubón de García de Medici, hijo de Cosme, muy diferente del "patrón" de Beth en el que me he basado yo.






En fin, no he quedado muy contenta con esta primera aproximación al tema,  muy mejorable, pese a la delicadeza con que he cosido, descosido y vuelto a coser, cortado,  recortado, redondeado, etc., Así que tengo que seguir intentándolo.



Agradezco de Beth y su blog, mucho, por la ayuda prestada y las pistas que me ha dado -Janet Arnold y sus magníficos estudios-.


A Mónica López Soler por este estupendo y divertidísimo post ¡Por mi bragueta! de su blog sobre la historia del vestido La Alétheia de Zorba. Y por atenderme fuera del blog de este y otros temas indumentarios.


A Andrea Cortés por el post Historia de la bragueta en su blog Empecemos a crear.


Al Staatliche Kunstsammlungen Dresden, en cuya Rüstkammer se conserva este maravilloso pantalón en punto de seda del Duque Augusto de Sajonia, con su correspondiente braguette, que respondieron a mis preguntas y me facilitaron documentación interesantísima. (Thank you very much, Sussan and coleagues).






Si leen alguno de los posts sobre la historia de esta prenda, las calzas y el pudor, entenderán muy bien el nombre de este proyecto: por pudor, mi señora..