Mañana de humedad normal
Gran sorpresa en mañana de niebla
Las flores del aligustre tan curiosas, tan geométricas
se abren estos días.
Creo recordar que duran muy poco
Y son tan hermosos! y ahora cada vez que los observo , me acuerdo de "Que brota de la tierra", el cuento de Carlos Frühbeck Moreno.
La hierba ha vuelto a brotar en breve tiempo en el terreno que se removió y levantó tras talar varios árboles de gran porte. Tratarían quizá de hacer desaparecer las raíces, o de despistarlas, haciéndolas seguir rutas imposibles.
Seguro que, tras la rápida aparición de esta fina hierba, emergen retoños de los árboles desaparecidos.
Mira, la leve hierba brotó para hacerte de almohada,y te besa con sus miles de lengüitas de hierba;pero no tú a mí.Me he cansado de leer todo el oro del muro,y mi pensamiento ha agotado todos los signos.Y no hay nada nuevo en todo este lugar.[..]Y ningún sol viene a darme descanso en este lugar,y me destrozo en la dentada sombra,y ninguna luz cae sobre mí, y tú no dicesni una palabra, día tras día.¡Oh! Yo me podría salir, a pesar de los signosy todo el trabajo en la puerta hábilmente ejecutado,afuera sobre los campos de verdura de vidrio..Pero aquí es quieto:No me voy
The Tomb at Akr Çaar‘I am thy soul, Nikoptis. I have watched
These five millennia, and thy dead eyes
Moved not, nor ever answer my desire,
And thy light limbs, wherethrough I leapt aflame,
Burn not with me nor any saffron thing.
See, the light grass sprang up to pillow thee,
And kissed thee with a myriad grassy tongues;
But not thou me.
I have read out the gold upon the wall,
And wearied out my thought upon the signs.
And there is no new thing in all this place.
I have been kind. See, I have left the jars sealed,
Lest thou shouldst wake and whimper for thy wine.
And all thy robes I have kept smooth on thee.
O thou unmindful ! How should I forget!
-Even the river many days ago,
The river? thou wast over young.
And three souls came upon Thee-
And I came.
And I flowed in upon thee, beat them off;
I have been intimate with thee, known thy ways.
Have I not touched thy palms and finger-tips,
Flowed in, and through thee and about thy heels?
How 'came I in'? Was I not thee and Thee?
And no sun comes to rest me in this place,
And I am torn against the jagged dark,
And no light beats upon me, and you say
No word, day after day.
Oh! I could get me out, despite the marks
And all their crafty work upon the door,
Out through the glass-green fields. . . .
Yet it is quiet here:
I do not go.’
Ezra Pound
Todas las mañanas, al ir a trabajar sonrío a este grupo de plantas. En ese momento los primeros rayos de sol iluminan en grandes franjas que vienen de la derecha de la imagen.Hace unas semanas brotaron las espigas, desde mucho antes las pertinaces bolsas de pastor me hacían unas reverencias al pasar. Ahora, se las ve ya sin la bolsita, pero mantienen la simetría axial tan grata: creo que son semillas esas especies de hojitas blancas tan delicadas.
Junto al último árbol de la hilera en mi paseo al trabajo, aparecieron hace unos días todas estas flores mínimas, impertérritas entre papeles y otras hierbas y residuos vegetales
Este es el momento del afogamiento, cuando las pelusas seminales de chopo se enredan en plantas con muchos salientes, como es el caso de las bolsas de pastor
Las plantas se ven así fantasmagóricas, como disfrazadas por una niebla.
Este es también el momento de la nevada vegetal, el tiempo del vuelo de las pelusas de los chopos: la maravilla de verlas flotar, caer y enredarse con sus delicadísimos filamentos, que envuelven tan tenuemente una semilla muy pequeña y blanca, como de tres milímetros.
me resulta extraña esta reproducción fotográfica de lo que vi al pasar y me detuvo. Lo que vi eran flores amarillas que brillaban y atraían la mirada y me hicieron parar. Sin duda aislé los fogonazos amarillos y fijé la vista en ellos dando forma a las flores.
El ruido de fondo de la pared tras la planta diluye en la fotografía las formas y confunde el brillo que me atrajo.

Disparé sin mirar, mientras me agachaba hacia las plantas.
Luego, al mirar lo que captó la cámara, supe de la inmersión.
Me asombra ver cómo del tronco de los árboles brotan también hojas, abriéndose paso a través de la corteza, que rompen formándole un pequeño cráter.
(¿De qué sitio vienen?, ¿cuál es su de dónde?)Si se les permitiera seguir su proceso, las hojas darían paso a ramas, emergiendo de ¿cualquier? lugar del tronco, alejadas de la copa y a poca altura.
Pero no será así: cualquier cosa las arrancará, o se secarán por motivos que desconozco. No crecerán ni serán rama.Dejarán de recuerdo un agujero más en la corteza, más o menos grande y abultado, más leñoso o menos, pardo o gris, abierto u obturado.
Todas las cicatrices del árbol, todas sus señales, su vida entera en signos. Desconocida.
Y luego imagino.
Aquí la roca parece convertida en carne, con la caída blanda de masas y la pérdida de materiales, decapándose, como fundiéndose.
y aquí parece la carne en carne viva, despellejada a dentelladas
y casi son cubos los materiales desprendidos y los que quedan, que se alzan y quedan aprisionados por otra hilera de masas
y vuelven a hundirse y se curvan, como la carne
Me gustaría tener rayos x en los ojos para ver lo que hay debajo. Pero este es oficio de geógrafos, geomorfólogos, que con su conocimiento pareciera que sí tuvieran rayos X en la mirada.
Yo sólo miro.
Los brotes que hace un mes punteaban los árboles se han ido desarrollando hasta empezar ya a romper el tejido liso que les aprisionaba. Ahora surgen recubiertos de una membrana pilosa amarillenta. Y en la lejanía de las ramas los puntos parecen dobles.
Más adelante empezarán a caer al suelo, volarán las cascarillas peludas y aparecerán los seres verdes.
Hace dos semanas recogí del suelo esta deliciosa ramita con brotes, caída de un negrillo -olmus minor-.
En el árbol estos brotes se ven como puntitos en sus ramas muy finas.
/en algunos negrillos ya he visto cómo las flores dan paso a los frutos en samara, que aparecen primero de un verde tiernísimo para empezar luego a volar como locos transformados en semillas blanquecina, luego doradas/
(me asombra el hueco que respeta la nieve en torno a las plantas, o cómo los tallos tan finos han dejado una profunda hendidura en la nieve.
¿será el calor de las plantas que derrite la nieve o impidie que sean anidadas?)
Cómo me he acordado del gran fotógrafo Junichi Nakamura, al ver con mis ojos y pisando la nieve, estas plantas en huecos en la nieve, con cuyas fotos tantas veces nos deleita en fb.
A la alegría de su belleza, de su sencilla complejidad, añado el habérmelas encontrado.
Verlas y verlas por primera vez, en medio de tanta vegetación, en la humedad.








