SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

Mostrando entradas con la etiqueta María do Cebreiro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María do Cebreiro. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de junio de 2016

Tú eres el mapa y el tesoro: María Do Cebreiro





          A PORTA

O destino non é unha roda senón un pozo
e ti es aquela moeda que cantou dentro 
porque non había auga. O destino non é 
unha roda senón unha lagoa. E ti es aquela
chave que caeu ao fondo sen que ninguén 
a vise. E como isto non é un conto, mira 
a corda entre as mans, baixando polo pozo 
na busca a moeda. E mira como escavan 
na lama da lagoa á procura da chave 
enferruxada. Esta non é a historia do barco 
dos piratas que atopaban o mapa do tesouro. 
Nesta historia ti es o mapa e o tesouro.
A corda baixa e baixa ata se volver chave
e a roda vira e vira ata se volver pozo. 

María Do Cebreiro




LA PUERTA

El destino no es una rueda sino un pozo
y tú eres esa moneda que cantó dentro
porque no había agua. El destino no es
una rueda sino una laguna. Y tú eres esa
llave que cayó al fondo sin que nadie
la viese. Y como esto no es un cuento, mira
la cuerda entre las manos, bajando por el pozo
en busca de la moneda. Y mira cómo escavan
en el barro de la laguna en busca de la llave
oxidada. Esta no es la historia del barco
de los piratas que encontraban el mapa del tesoro.
En esta historia tú eres el mapa y el tesoro.
La cuerda baja y baja hasta hacerse llave
y la rueda gira y gira hasta volverse pozo.


(La traducción es responsabilidad mía. Que los dioses me perdonen y que me perdone María).




lunes, 27 de diciembre de 2010

nosotras las inadaptadas. María do Cebreiro

 

De la serie HUMO, realizada hace un año y publicada en este blog y en la web poesia-imagen.com  http://www.poesia-imagen.com, vuelvo a recordar las obras y los poemas ajenos sobre las que hice éstas, las mías obras, con plena vigencia para mí, y conformando todos los textos un discurso sobre la incomunicación, la (im)posibilidad del decir, el encontrar las palabras, el torbellino de nuestro interior. desde el que se verbaliza por fin el deseo.. dentro y contra  este mundo de grandes almacenes y valores que no lo son.

 

Esta obra "Nosotras la inadaptadas" tiene como referencia el poema de María do Cebreiro que se reproduce a continuación, y que tanto aprecio.



nosotras las inadaptadas
huimos del infinito que llevamos en nosotras


Sin nada que perder peregrinamos
en dirección a delfos, y en delfos cultivamos asfodelos
y otros euforizantes
sin marca comercial.
Las sombras desdoblaban el perfil de las campanas,
nunca el de nuestro cuerpo,
y por eso no había puntos de referencia
ni tampoco de apoyo: mundo que remover.
Después nos enredábamos
en la serpiente bífida, los misterios del alma:
dígame cuál es, pues,
la causa de su tristeza.
El abismo dista metros de las paredes del templo
y las hiedras disfrutaban apresándonos.
Allí comprobaremos cuánto de purificación
y cuánto de lejía había en nuestros hálitos
abrasivos
letales.
Abriremos sin miedo
la caja de pandora: es injusto que la esperanza
sea el único atributo.
Sin fe, sin caridad deambulamos por delfos
y también sin las tres
virtudes teologales: alma, corazón, vida.


Queríamos tener, por descontado,
alma (para conquistarte)
corazón (para quererte) y sobre todo vida
(para vivirla junto a ti). Nosotras las inadaptadas
huimos del infinito que llevamos en nosotras
y a veces sospechamos
que la vida reconoce como constitutivos de su esencia
más de tres ingredientes.
Serán pues los caminos del señor realmente inescrutables.


Por eso era tan fácil que nos abismáramos ante
la bendita inconsciencia de tanta finitud.
El acabamiento marca
los últimos principios de lo real.
Y nos enamorábamos de apolo, o mejor de tiresias
porque tiene dos partes 
y varias dimensiones. Y juntos ingerimos fluoxetina
para elevar el ánimo,
en busca del secreto de los seres infinitos
dentro de un mismo ser, del efecto producido
por los alucinogenos. Confundimos después
la parte más externa de la vista
con los cristales de colores.


Recuerdo aquella vez que yo te conocí.


Pero olvido, por contra, pormenores:
en las cortas distancias
los lobos asaltaban pobres niñas
vestidas de encarnado
pasando por encima del árbol de la sangre.


Soy la mujer de rojo,
la de sangre siniestra y temeraria,
la víctima primera de un arte corporal
que consistía en tener
anfibios apresados en las rodillas.


Una palabra mía te podría curar,
a ti que no precisas salvación.
Por qué fuera del cuento nunca 
se sana
sana.
Ni tan siquiera hamlet, armado con su paz,
con mi buril.
hamlet de dinamarca,
a quien mi solo amor hizo inmortal.


María do Cebreiro
Nosotras, las inadaptadas (2002)
en Objetos perdidos 
Trea, 2007

domingo, 8 de noviembre de 2009

María do Cebreiro






 [..] 

y por eso no había puntos de referencia
ni tampoco de apoyo: mundo que remover


María do Cebreiro

miércoles, 7 de octubre de 2009

nosotras, las inadaptadas




cáles son, xa que logo
os condicionamientos da tristeza


dígame cuál es, pues, 
la causa de su tristeza.



María do Cebreiro
Nosotras, las inadaptadas
2002