PINTURA SOBRE
PERIÓDICO
Una vez ojeado el periódico y
antes de lanzarlo hacia la pila de reciclables, se separan con delicadeza las
hojas más molestas: los enormes artículos de opinión, las páginas de cháchara
política o las cotizaciones de bolsa tan esotéricas.
Luego se cubren con bolígrafo o rotulador, muy cuidadosa
y exhaustivamente, todas las letritas y numeritos, siguiendo fielmente las
filas y columnas. Se repite la operación con cuantas capas se necesite, hasta
obtener un caldo denso y agrisado del que asomen aquí y allá patitas, comas y
puntos de letras.
Se
puede sazonar el proceso con la lectura al tresbolillo del sesudo
artículo, o recitando nombres de grandes
empresas, o memorizando cifras con muchas comas y ceros.
Finalmente se separa uno de aquello, se observa el
resultado, y si se le da el visto bueno está ya
listo para degustar.
(Texto de 2004, obras anteriores a esa fecha, más o menos)
Y es que entre los escritos de
Margaret Cooter, y los comentarios de
Javier G. Riobó en el catálogo de su exposición "
Acoples", acerca de la sopa runruneo del ruido de los medios de comunicación bombardeantes, me acordé de este texto sobre cómo pintar sobre papel de periódico para conseguir una espesa sopita.
La zozopita tapa el runrun y le deja a uno muy tranquilo
La exposición de Javier está hasta el 11 de marzo en la sala de exposiciones del Teatro Calderón (Valladolid) y esta es una de sus menciones a la sopa:
"Una de las estrategias de esta sociedad es el bombardeo continuo de imágenes y sonidos para que todo sea una sopa y no se distinga nada, un run run sin fin."
Javier G. Riobó