SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

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lunes, 16 de junio de 2014

vilanos como escrituras






Los vilanos


Vilanos de septiembre, cada cual con su forma.
¿Son como letras? Algo escriben en el aire,
¿o tocan? Rozan más que escriben, acarician.
¡Qué bien se entiende su escritura alada!

¿Se abre mi corazón a su misiva?
El cielo como Adonis, el agua como Venus,
entregan a esos mimos los procelosos cuerpos.
Septiembre lee en ellos una cuita suavísima.

Yo me salvo en sentidos. Soy sentidos.
Es de carne este día y hasta el alma
en epidermis se alza. ¿Tocar o bien dejarse
tocar por los vilanos? Ser en el aire tacto.


Y sin destino.

Francisco Pino


El poema de Francisco Pino, con sus vilanos escritura, sin destino, me lo regaló Leli. 
(Gracias)


domingo, 12 de enero de 2014

montaña





la montaña (2014)
Vilanos de diente de león / corteza de castaña de indias
4,5 x 4 x 2,8 cm. aprox.















No recuerdo ahora qué consideraciones me estaba haciendo acerca de la perdurabilidad de estas obras, al hilo de la observación que alguien me hizo recientemente sobre que si están hechas con materiales vegetales serán perecederas.

A eso sumo su fragilidad.

Y es que 
como dice Pilar Rubio Montaner
a pesar del viento   a pesar de todo


 Por eso continúo haciendo estas obras, que no perdurarán, como yo.



viernes, 3 de enero de 2014

Isla ..... de vilanos




Isla 
Vilanos de diente de león / corteza de plátano ornamental
4,5 x 7,5 x 3,3 cm. aprox.
(Esta fotografía recoge el tamaño real de esta cosilla)



Imágenes de la obra a mayor tamaño que el real



Pese a su aspecto frágil, el vilano de diente de león es bastante resistente a caídas, golpes y enganchones. La parte más débil es el punto en que su pedúnculo se une a la semilla. Es fácil que la semilla se separe del papus, o bien que se tuerza el pedúnculo en ese punto.
En esta obra, los vilanos del piso bajo los he pegado a la corteza por la semilla. En las siguientes hileras o pisos, los vilanos están pegados sin semilla, pegados por el pedúnculo desemillado al centro del vilano del piso inferior -con puntería-.
Es frecuente que en ese punto interfieran los filamentos de un vilano con los de otro,  pues los filamentos estos tan simpáticos se pegan a todo. Esto dificulta la labor de hacer torrecillas y muestra que hay que tener muy en cuenta la afabilidad de los filamentos unos con otros.

Supongo que ese afán de engancharse lo produce que cada filamento tenga minimísimos salientes -visibles al microscopio, no con lupa-, por los que se engancha a todo lo que puede y en especial a sus congéneres vilanos, mi jersey y mi pelo. Este aspecto es una función natural, no pensada para pegarse a mi ropa, por supuesto. Lo deduzco de este otro vilano, de una especie que no sé nombrar, de 6 cm. de alto y 5,5 de diámetro. En él se ven perfectamente que los filamentos tienen otros filamentos más pequeños, con gran capacidad de aferrarse a donde quieran. También en su tallo o rabito aparecen salientes para este mismo fin.



Lo más divertido de los vilanos desemillados,  es verlos rodar por mi mesa, revolotear al menor movimiento de una hoja de papel, a un gesto brusco de mi brazo. Respiro suavemente en su presencia y así los atrapo.




Ha sido un placer