Y por correo postal recibo una nota de mi amiga M. que dice:
Esos seres tan frágiles...
vapuleados por el tiempo y sus avataresa punto ya de la extinción-o quizá de su definitivo viaje hacia la luz-exhalan un último aliento,esa materia corrupta horadada de transparenciarecuerdan -nos gritan-que todo lo viviente, sin excepción ninguna,se halla conformado por idénticos hilosde tornasolada y definitiva nada.
Con su nota, manuscrita sobre un delicado papel hecho a mano, casi transparente, resguardado por otro papel doblado, con impresión de ramas, viene en un sobre pequeño esta hoja de gingko.
El título de esta entrada también es suyo.
y esa terca fragilidad, como dice Gemma
