SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

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domingo, 25 de marzo de 2012

De cómo hacer una "Epidermia" con aquenios claviformes


























La infrutescencia globosa del plátano ornamental, está constituida por aquenios claviformes con penacho.

Los aquenios claviformes pueden ser utilizados para hacer unas obras, una vez desprendidos sus penachos, que son unos filamentos amarillos, brillantes, casi transparente y absolutamente encantadores.

Los penachos se guarda para que no se escapen volando. Su acumulación es muy simpática, con tendencia al apelmazamiento a lo largo del tiempo (unos meses).


La morfología de los aquenios claviformes de la infrutescencia con la que nos tratamos, es muy variada:

Los hay grandes, chicos y chiquitajos,  y tiesos o retorcidos. 
 



Terminan en una punta por un extremo*, y en un rabito pedunculante -tieso o torcido- por el otro. Son leñosos y resistentes, no así sus rabitos.

* de ahí su nombre "aquenio claviforme", muy bien puesto.



Para utilizarlos en unas obras, recomiendamos fijar el lugar de la superficie donde se va a insertar cada aquenio con un punto. Por ejemplo, con bolífrafo de gel y rotulador, más una gota de café con leche.

Esta mezcla es divertida y produce a veces una little burbuja muy interesante.

Una vez secada la gota se procede a hacer allí un agujerillo con un objeto punzante (punzón). Y allí se mete el aquenio, previamente encolado. A nosotros nos gusta más hincar el aquenio por el rabito, pero no siempre es posible, pues dada su fragilidad a veces se rompe y se pierde, mira por donde. La base redondeada que queda también se sostiene bien en el agujerillo.

Por supuesto, el aquenio también se puede hincar en la superficie por la punta, y se agarra muy bien. Eso va con gustos.

En el caso concreto de esta obra, "Epidermia", hecha a partir de la lectura gozosa del libro Epidermia de Sara R. Gallardo (véase entrada enterior), la superficie circular sobre la que se asientan  los aquenios era un dibujo -circular- sobre cartulina blanca metalizada -o sea, brillante como el papel fotográfico brillante-, donde la Partneer había dibujado hacía tiempo una cosa de esas de mucha paciencia que tanto le van a ella, a base de puntitos de bolígrafo plateado y tenue rotulador gris, y todo ellos absolutamente rallado -y así difundido, disipado y disimulado- con un lápiz de 7H marca Cumberland (tiene afición por esos lápices). Vamos, que era muy sutil-il y no es que se viera mucho aquello.

Así que le robamos su dibujo y nos pusimos a hacer esta obra armados de aquenios, café en abundancia y punzón muy afilado.

Y eso es todo.

domingo, 13 de febrero de 2011

Imagen lleva a imagen - tecnologías



En el National Museet de Dinamarca en Kopenhaguen encontré esta maravilla en su muy amplia sección etnográfica.


Se trata de un kipu andino, pero la información que yo me traje es "Cuerda utilizada para censar (Incas)"
Un poco más allá, quizá en la misma sala del museo, vi esta otra maravilla:



Una capa de plumas de Amazonia -sin más explicaciones-, cuya estructura interior, portante de esta cascada de plumas rojas es esta otra imagen:




Las barras metálicas no pertenecen a esta estructura: son la estructura museologizante que utilizan en el museo para exhibir este artefacto tan delicado y exquisito.


A su vez, esta estructura tan preciosa y bien trabajada, me recuerda a esta otra, un tanto ajada por la naturaleza, expuesta a la intemperie en una aldeílla de El Bierzo (España):




Fascinada por el quipu, en cuanto volvía de la hermosa Kopenhaguen a este agujero donde recala mi vida, cogí cordel y empecé a hacer nudos, por probar, por el deseo de hacer lo que tan hermoso me pareció, en una operación de apropiación que incluso quiere ignorar qué es aquello que ha visto, su uso, su lugar en su mundo.


La cuerda anudada ha colgado desde entonces de unos libros, hasta que la acompañé hace varios años de estas ramas nudosas, hoy casi rotas. La semejanza es grande.


Y cuando hace un mes me puse a anudar cordeles tintados para hacer esta obra



cayó mi mirada, según iba anudando cordelillos, en la semejanza entre estas dos imágenes:





El rabo o pedúnculo (o como se llame) de una castaña de El Bierzo (España) y mis cordelillos anudados.

Y según iba haciendo esta imagen-obra tan hiperdeterminada por todas estas imágenes-objetos -y alguno más-, pensaba en las tecnologías que han tenido y tenemos en cada pueblo y época.

Por eso, al tener que buscar una solución para que los cordelillos de mi falso quipu colgaran en un arco,  no pude por menos que realizar una crucetilla con ramas nudosas, y unirla a los cordeles atándola con más cordelillos: 



Y luego me dió la risa al pensar que en el siglo XXI, en medio de tanta tecnología de la que tanto nos ufanamos, nosotros, diletantes delirantes, utilizamos la tecnología de pueblos extinguidos, de pueblos actuales sin recursos, y cuerdita para arriba y nudito para abajo y atadijos sin fraude.

Hágalo usted mismo! 

jueves, 4 de marzo de 2010

Una obra, un proceso


 


 

 






























 



 
















"Reconocerse en nada"
(verso de Ana Gorría)

LAMENTACIÓN EN LA CIUDAD DEL AIRE


Trenzados los espejos, tienen
el canto roto
de un cielo desahuciado.

La luz no se conforma
con una muerte a medias.

Soñar es ser un héroe abandonado,
la soledad del viento.

Trenzados los espejos:
reconocerse en nada,
ser de arena.



ANA GORRÍA
Araña
 




enmarcar entre dos metacrilatos finos, colgar ante un espejo, dejar que pase el tiempo