...reconocerme en una sociedad que me da miedo, que me supera en todas las dimensiones, que presenta una escala de valores en la que no me encuentro, que dedica esfuerzos a asuntos aparentemente inútiles y escasas intenciones a asuntos que afectan a toda la población, que sigue interesada por el dinero y solo por el dinero, ni siquiera por lo que el dinero pudiera representar.
seguimos interesados por el dinero y solo por el dinero, en efecto, mientras en los medios de comunicación brilla el oropel de estupideces espectaculares -de la cultura del espectáculo-, Arcos diversos supuestamente recuperados de la crisis, inverosímiles estudios sobre momias convertidas en atracción de masas...
...más lo de siempre: estrellas del balón del celuloide de la telebasura la prensa rosa y los bestsellers...
¿Hay quién dé más?
y el paro y la pobreza y la inseguridad laboral y económica y por tanto, vital,
de tanta gente y tantas pequeñas empresas no para,
y hay familias sin vivienda por la pérdida del puesto de trabajo
okupando chalets con acabados de lujo
(el lujo hortera de los muy cercanos años del bum-burbuja inmobiliario,
los generosos y usurarios créditos para todos para adquirir
todas las viviendas sembradas por todo el país,
segundas, terceras, cuartas,
y todos especulando con sus viviendas
y lo que ganaban por la subida (falsa) de su precio,
felices y contentos en la burbuja)
vivienda de lujo pero desahuciada por impago a su previsor propietario,
abandonada por la entidad bancaria acreedora,
que no puede ya con tanto "capital inmobiliario"
-que se lo coman, por cierto-
familias digo, una familia en concreto, intoxicada en la vivienda de lujo abandonada
a causa de la mala combustión del calentador que poseen
para caldear algo su abandono.
Mientras, los políticos siguen peleándose por su parcela o parecelita de poder (y por el dinero, claro)
[debe de ser que es ese el cometido para el que se les elige]
Por fortuna hay espacios para la libertad, aunque sean internos
[El texto en azul es de Antonio González Turrión]