SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

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miércoles, 7 de agosto de 2019

En las dunas entre dos aguas





Cardo de mar- Eryngium maritimum-









Verdolaga o Arenaia de mar












Adormidera marina








Hinojo marino








Azucena de mar






Lobularia marítima o alyso de mar




















Andar por las dunas, hundirse, agacharse a contemplar una planta nunca vista. Tocar con cuidado, seguir caminando evitando dañar nada. Contemplar un insecto. 

Bajar sorteando verdolagas, pisar la arena húmeda, mirar las algas, pisar las rocas, contemplar un pez huidizo en una poza, charcos, caracoles, lapas, más algas, agua, agua, agua.

Pequeña cala entre dos aguas.


jueves, 11 de julio de 2019

miércoles, 7 de septiembre de 2016

el diminuto jardín de malas hierbas "Maleza viva"







A medidados de agosto hice la plantación de Maleza viva, el libro de Gemma Pellicer cuyos editores, Jekyll & Jill, además de una preciosa edición, habían pegado en el libro una bolsita con semillas de flores silvestres - "Siémbrelas en tierra, riéguelas, y véalas crecer". Eso hice, sembrar las semilla y esperar.



Y eso sigo haciendo desde que dos días más tarde comenzaron a aparecer brotecitos verdes sobre la tierra oscura: 




 Verlas crecer cada día



Me ilusionó  mucho que brotaran y comenzaran a crecer. Desde entonces ando con la curiosidad de que al desarrollarse empiecen a cobrar forma reconocible e identificar qué plantitas son. Con lo que me gustan las malas hierbas -o silvestres, o asilvestradas-, a las que hablo y salado al pasar por la calle, ¡hola, guapa!






Hoy he estado observándolas con lupa, mientras las llevaba de un sitio a otro de la casa en busca de luz con el menor calor posible para que no se agosten, y las regaba y regaba y regaba como si las acunara.

Las he cambiado de orientación  y he comprobado al poquísimo rato el tropismo de la planta central de la fotografía: ¡ha cambiado su dirección hacia la luz en breve tiempo!



En este diminuto jardín me llamó ayer la atención esta planta del centro, con esa especie de botón superior del que se van desgajando dos unidades, dos hojas, supongo. Ayer el botón fue lo que atrajo mi atención. Hoy la bifurcación que se crea bajo él.





Aquí se ve mejor esa bifurcación








Hay otra planta que destaca, y es la más alta, la que más rápido creció. Ya mide 11 cm.





También ayer me dejo perpleja su coronación, como un cogollo o burruño del que tendrán que ir individualizándose otros seres.



Hoy el cogollo superior aparece como hojas en bifurcación, coronando la planta, que es muy graciosa por la distribución de sus hojas, desaliñada y a la vez encantadora.





Le he hecho una foto de detalle, tras mirarla mucho con lupa, y esto es lo que he visto:






Espero que no se agoste mi jardincillo y que siga prosperando y acompañándome, mostrándome quiénes son cada una de las plantas. 


Creo que me acabarán hablando.



Otro día publicaré algún texto de este libro.

domingo, 17 de julio de 2016

Teoría de vilanos


Teoría de vilanos

de botánica diletante

Diariamente al caminar de casa  al trabajo i/v, atravesando la monótona cuadrícula de la ciudad, se va abriendo a mi paso y mi mirada el mundo vegetal y animal de la ciudad: árboles en alcorques, plazas arboladas, parterres, enredaderas, altas choperas junto al río, parques tras verjas, parques abiertos, agua, cigüeñas en sus nidos, torcaces y anátidas en el corredor del río que atraviesa la ciudad.

Y malas hierbas, malas hierbas por doquier, en alcorques, grietas, en los márgenes, allí donde la mirada no se detiene complacida.

Todos ellos me van mostrando sus ciclos vitales en los que me siento inmersa. Incitan mi curiosidad. Quiero nombrar todos esos seres, entender su crecimiento, saber qué guardan dentro, cuál es su porqué.



vilanos

Los frutos del diente de león elevados sobre su tallo hueco me llaman: desearía agarrarlos, palpar su esfericidad vacía y maravillosa, hacer danzar le bola cubierta de pelusa en mis manos. Pero en cuanto los toco los rompo, vuelan deshaciéndose los vilanos, y con ellos mi deseo.


Tras algunos consejos consigo por fin atraparlos enteros, perfectos, y mejorar las técnicas de caza.






Vilanos flotando
lápiz de color / papel
29,8 x 21 cm.

O de lo que ocurre cuando se sopla un diente de león






dandelions espuchurrados
lápiz de color / papel
29,8 x 15 cm.

De lo que acontece cuando un airecillo encuentra un dandelion





dandelions deshaciéndose
lápiz de color / papel
29,8 x 15 cm.

De lo que queda cuando se ha agitado un diente de león





dandelion / diente de león 
lápiz de color / papel
29,8 x 15 cm.

A este no le ha ocurrido percance alguno.
Permanece igual a sí mismo.





Detalle



Diente de león   dandelion     dandelaion


Cazo otras especies de vilanos, como los senecios vulgaris o zuzones, hierbas canas, que se me abren en casa cuando estoy distraída, o los enormes de la barba de cabra, tragopogon porrifolius,  que recojo saltando cuando revolotean por las calles.






Apunte de senecio vulgaris arriba y cabeza del fruto del diente de león (abajo).






¿cómo se llama esa planta que parece
un diente de león pero no lo es?
lápiz de color  y  modelo real / papel
29,8 x 15 cm.

Un, dos, tres,  ¡PATACHOF!






Detalle de senecios vulgaris





nubicella de vilanos
lápiz de color / papel
29,8 x 21 cm. 



Nubicella detalle











Vilano grande: alzado
tragopogon porrifolius
lápiz de color / papel
29,8 x 15 cm.

Donde se representa el papus de la barba de cabra




Vilano grande: planta
tragopogon porrifolius
lápiz de color / papel
29,8 x 15 cm.

A este tipo de vilanos, como mejor se los caza es
al vuelo









Un dibujo de vilanos flotantes de senecio se me extravía escondido en una carpeta y lo olvido.



Un día ya no quiero dibujar más vilanos, sino "hacerlos". Y así hago:




Desfile de vilanos
Vulcanitos / corteza de platanus
1,7 x 8 x 4 cm. aprox.

desfilan los milanos con aire muy marcial





árbol
vulcanitos de diente de león / corteza de platanus
5 x 5,5 x 3 cm. aprox.




isla
Milanos de diente de león / corteza de plátano ornamental

4,5 x 7,5 x 3,3 cm. aprox









la montaña
papus de diente de león / corteza de castaña de indias
4,5 x 4 x 2,8 cm. aprox.

porque todos los seres quieren existir
(Pilar Rubio Montaner)






vilanos bailando en un hilo
vulcanitos de dandelion / hilo de seda
Algo más de 22 cm. de alto



vilanos papus milanos vuelitos abuelitos vulcanitos güelicos



Todas estas obras las hice en el verano de 2013, bien provista de lápices blancos y un porrón de afilalápices que siempre me dejan tirada o me fastidian las puntas, más largas pinzas deliciosas.

Todo ello en medio de la caló y conteniendo el aliento, evitando las corrientes de aire y los movimientos bruscos, mientras los vilanos revoloteaban libremente y se me enganchaban en el pelo y las ropas, para gran regocijo mío.... qué haces ahíiiii.

Lo expuse en La Curva en enero de 2014, tras pasarme unas navidades muy divertidas buscando contenedores de cristal heterodoxos donde exponer las obras sin que se volaran, más peanas y otros cachivaches expositivos.

A la exposición había que ir provisto de lupa y linterna para ver las miniaturitas.


Posteriormente este largo post se publicó en el blog de "La cabra se echa al monte" (Gracias!)

Este verano lo recupero de nuevo, moviendo con cuidado las cajas donde conservo, incólumes, las esculturas, tras haberme desprendido de todos los dibujos, y abriendo las cajas donde aún están, tiesos y perfectos, los dandelions que cacé entonces y aún conservo con cariño.