SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

martes, 28 de junio de 2011

mercados



Leo en Attack España este artículo de Isaac Rosa (publicado también en Público), donde se habla de la exquisitísima hipersensibilidad de los mercados que por cualquier cosilla se alteran.

El artículo de Isaac Rosa termina así: y he puesto negritas para resaltar, que ya se sabe que leer cansa y tenemos la vista muy cansada. Y también he puesto un asterisco explicativo, por si acaso.

Decía esta semana el Gobernador del Banco de España* que nuestro país sigue sometido a una “vigilancia muy estricta por parte de los mercados”. Esos mismos mercados que son considerados una amenaza para la seguridad nacional. Vamos, que nos tienen rodeados, y no hay pasadizo secreto para escapar. ¿Cabe combatirlos, podemos esperar ayuda de nuestros vecinos para resistir el asedio, o solo queda rendirse y rezar para que no hagan mucho destrozo?
(* MAFO para los amigos)





Y es que no entiendo por qué se ponen así de nerviosos, dramáticos, exquisitos, etc (ponga aquí cada cual lo que quiera), con lo tranquilo que esté el mercado de mi barrio, con sus puestos de pescados y frutas y carnes, encurtidos, sus verduleras sonrientes, los enormes pescateros vociferentes, la señora que vende huevos y me sonríe, agallas, tripas, chorizos, vísceras, ojos saltones, el carnicero que se cortó un dedo y se pone enfermo cuando tiene que filetear unas criadillas y más si las señoras que las compran se enzarzan en darse recetas suculentas de criadillas rebozadas...

El mercado es un mundo lleno de placeres visuales, olfativos, sonoros. Me gusta ir al mercado a hacer la compra.

Pero se me pone cara de besugo




cuando leo esta otra linda noticia de Público: 21 empresas del Ibex tienen filiales en paraísos fiscales 

Aaaaahhhh!! y nosotros somos gilipollas

¿y quién es el que más tiene, según dice la noticia.....? 
¿lo adivinan?

Nooo???

El santander.....!!! (cómo no, los más patriotas de todos, pordiós)

... y para sazonarlo, aquí, en Periodismo Humano, varios vídeos de gente hablando y  muy bien en la asamblea de accionistas de este banco tan bien querido, de imagen tan impóluta, representante impecable de la nueva españa de la especulación, el pelotazo y el ordeno y mando.



Mientras, en mi mercado, la gente vende al precio normal: 1,20 la unidad de careta, precio muy ajustado a la inflación, y cuando acaban, limpian alegremente a manguerazos y se van a casa a comerse una sandía entera como dice mi frutera.



Ellos no hacen cosas raras con el dinero, ni se ponen nerviosos, ni siquiera enfermos -son autónomos-. Ellos trabajan, conocen la mercancia, se esfuerzan, quizá a veces cobran de más, quizá a veces a ellos también les cobren de más.
(y no se dedican a quitar la palabra a nadie)
Me caen muy bien.