SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

miércoles, 8 de agosto de 2012

Un nuevo infierno, planificado con precisión y destreza





Bajo el sol cegador, en la plateada desolación que iluminaban sus rayos, había caminos, ríos, puentes y también había cadáveres abotargados y enrojecidos dispersos hasta donde alcanzaba la vista. Era, sin duda, un nuevo infierno, planificado con precisión y destreza. Allí todo lo humano había sido exterminado, como si las expresiones de los rostros de los cadáveres hubieran sido sustituidas por un único molde fabricado en serie. Sus extremidades eran presa de una especie de ritmo diabólico: el rigor mortis parecía haberlos atrapado en el último estertor de su agonía. Los cables eléctricos, caídos y enmarañados, y los incontables cascotes diseminados por doquier propiciaban una atmósfera de angustia y crispación, de caos en medio de la nada. Al ver los tranvías, descarrilados y reducidos a cenizas en un instante, y los caballos tendidos sobre sus inmensos vientres tumefactos, uno pensaba que había entrado de cabeza en un cuadro surrealista. Incluso los alcanforeros de Kokutaiji habían sido arrancados de cuajo, lo mismo que las lápidas de las tumbas dispersas por doquier. La biblioteca de Asano, de la que solo quedaba la estructura, se había transformado en una morgue. Por la calle, humaredas; el intenso edor de la muerte lo invadía todo. Cada vez que cruzábamos el río nos asombraba que los puentes hubieran aguantado la embestida. Creo más adecuado plasmar todas estas impresiones en letras mayúsculas, así que aquí va la siguiente estrofa:

FRAGMENTOS DESTROZADOS, TITILANTES,
Y CENIZAS GRISES, CASI NÍVEAS,
UN VASTO PANORAMA,
EL EXTRAÑO COMPÁS DE CADÁVERES HUMANOS ABRASADOS AL ROJO.
¿ERA REAL TODO ESO? ¿PODÍA SER REAL?
EL MUNDO DE ANTAÑO, CERCENADO EN UN INSTANTE PARA DEJAR            ESTA HUELLA.
LAS RUEDAS DE LOS TRANVÍAS DESCARRILADOS,
LOS VIENTRES DE LOS CABALLOS, TUMEFACTOS,
EL HEDOR DE LOS CABLES ELÉCTRICOS, QUE HUMEAN SISEANTES.
 
Tamiki Hara
Flores de verano
Trad. Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Impedimenta, 2011

Más información en el blog Los papeles de Pablo Müller