SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

martes, 9 de junio de 2015

ligustros, aligustres: "Que brota de la tierra" -Carlos Frühbeck Moreno







Son crueles los ligustros. En otoño, Alberto de Felice debe arrancar todos los brotes nuevos que han crecido en el jardín. Sus frutos mínimos y negros caen sobre la tierra e inventan bosques invisibles y las raíces de los que ya existen quieren hacerse brote y nacen entre los rosales. A veces se escapa uno, allí, junto a la tapia que da a la plaza, y nace entre la grava, en la mala tierra que nadie riega. Y antes de que uno se dé cuenta han pasado diez años y allí hay un árbol jóven, de hojas lanceoladas y oscuras y racimos de flores blancas, tan pequeñas que parecen imposibles.
Carlos Frühbeck Moreno: "Que brota de la tierra", en La ceguera de los ciervos (Ediciones del Viento, 2009). Fragmento inicial del texto.




Contemplo ahora las aligustres, a los que tanto he mirado con placer, siguiendo el texto de Carlos Frühbeck, y recuerdo un esbozo de un aligustre que tracé hace muchos años -del tiempo entre 1983 y 1987-. 


Recuerdo qué árbol era y en qué calle está, dónde me apoyé en la pared para dibujarlo, cómo mi mirada iba en diagonal hacia el árbol, que había luz, y sería verano, por la mañana o primera hora de la tarde.
Que estaba tranquila dibujándolo, y pensando en el árbol de Boticelli, que sube como una flecha en una ventana abierta al paisaje, en el centro de la Anunciación de Cestello, y traté en la misma lámina, a la izquierda del árbol esbozado, de desentrañar con otro dibujo.




Sandro Botticelli: Anunciación de Cestello. 
1489-1490. Uffizi

(Fotografía: Botticelli, sous la direction de Chiara Basta, Paris : Flammarion, Collection Les Classiques de l'art, 2005. ISBN 9782080114334., según Wikipedia)