SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

sábado, 19 de septiembre de 2015

Obras, tiempo y vida.







Estos días, revolviendo en carpetas para buscar unos dibujos, me he encontrado otros que no recordaba.

Es difícil explicar la sensación que produce el reencuentro. Y se acumulan las preguntas.


¿Cuándo hice esto?.. ¿por qué lo hice?, qué quería, qué buscaba. ¿Cómo era entonces mi vida?, ¿estaba contenta o triste, o indiferente? ¿Fui feliz haciendo esa obra?.. Qué leía entonces, con qué amigos salía.


Las obra que hago siempre me han servido para fijar el recuerdo de mi vida, eludiendo muy arbitrariamente  su evaporación. Obras y vida están enraizadas y crecen como enredaderas sin que yo me dé cuenta.


Encontrarlas tras años de olvido me hace pensar en el tiempo y se me representa ese fragmento de vida que ya no recuerdo como un agujero no muy  profundo y tenso en los bordes de superficie. En este caso, prefiero dejarlo así, no indagar más, no intentar saber cuándo hice esa obra. 


(Es muy probable que la hiciera, como tantas, muy sonambúlicamente. Es decir, estando con ellas, sin darme cuenta de que las hacía, solo haciéndolas y sin pensar en nada más.  O lo que es lo mismo, con la mente vagando en los aconteceres de aquellos momentos: vuelta hacia mí y ajena al exterior).

Y esto me produce mucha felicidad, mucho más que tratar de datarlas y recuperar esos días y ese tiempo. Porque los días, el tiempo y mi vida de entonces es la obra. Y así está bien.





Fragmentos escaneados -tamaño original: A-4.

Se trata de un dibujo de bolígrafos de gel de distintos grosores sobre papel de estraza, de 36,4  x 50 cm. Son flujos de líneas que se condensan en algunos lugares, como una red. 








La red o tejido de líneas parece que quiere invadirlo todo y conformar figuras con solidez, pero no: se deshace en los confines del papel para mostrar que es solo una membrana. Y eso es lo que representa el dibujo, una membrana.


Junto a ese dibujo he encontrado este otro inacabado. Me pregunto por qué no lo continué. Probablemente, pienso, algo se interpuso: alguna actividad, un cambio, que me hizo dejar su resbaladiza superficie y finalmente guardarlo en una carpeta hacia el olvido.


Este dibujo es muy divertido: esté hecho con puntitos y lineas de bolígrafos y rotuladores sobre manchas de rotulador extendidas con el dedo, todo ellos sobre una superficie muy resbaladiza, un papel metalizado color carne -divino de la muerte, ¿dónde compraría yo aquellos papeles?-. Además de la lucha porque todo ese resbaladizo conjunto se mantenga sobre esa superficie, se ve que las líneas han penetrado o rasgado la misma. Y eso es muy muy divertido. Debí de reírme mucho haciéndolo.


Creo que trataba de representar vísceras y sangre. 







Tras un rato contemplándolo, me recordó a este otro dibujo -aquí un fragmento de tamaño A-4, que sé que he hecho pero ahora no sé donde puede estar. Es bolígrafo sobre papel de estraza, tamaño 36,4 x 50 cm. Y también trata de representar vísceras y sangre.

Lo más curioso es que en algún momento me debieron de resultar desagradables y naives estas representaciones y dejé de hacerlas.

Y con este discurso tan confuso y abruptamente, me despido hasta otra.