SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

miércoles, 18 de abril de 2018

De vilanos, Antonio Pérez y objetos encontrados









 Fundación Antonio Pérez, Cuenca

Fotografía robada de la web de la Fundación. Gracias


Esta imagen me acompaña en mi trabajo desde que mi amiga Belén, conocedera de mi amor a los vilanos, me la regaló hace varios años en tamaño póster. La veo sin verla o viéndola cada vez que levanto la vista del trabajo y miro hacia quien entra por la puerta: así los veo yo cada mañana, con el pelo revuelto de vilanos.





Así recogió mi cámara este encantador objeto encontrado en la Fundación Antonio Pérez en Cuenca, a finales de 2016, entre una montonera de objetos encontrados, mezclados con bellas e interesantes obras de otros artistas, tan llenas de poesía y humor como las de D. Antonio. Una delicia esta fundación.


Los vilanos me parecieron de cardo borriquero (Onopordum acanthium), de considerable tamaño, y el bote tiene las dimensiones y consistencia de bote normal de conservas donde guardar la harina o el azúcar: 17 cm. alto x 8 cm. diámetro aprox.

Una genialidad este objeto encontado de mi admirado Antonio Pérez, de cuya existencia, obra y Fundación supe por mi amiga Belén, a quien agradezco todo esto y el póster que vela mi curro.


Un par de años antes del regalo del póster por Belén, otro amigo, Paco, también conocedor de mi entusiasmo saltarín por los vilanos, me había regalado una bonita caja de cartón llena hasta arriba de vilanos de cardo borriquero, recogidos una primavera avanzada especialmente feraz en estos portasemillas tan locos.



La caja sonaba con las brutales semillas de estas seres, y procuré no removerla mucho para no deshacer el encanto de su bruit secret.


Por circunstancias de las mudanzas de la vida,¿dónde he dejado mi biblia? que todo lo trueca y trastorna, como dijo el Cohelet, un día saqué los vilanos de Paco de su caja y metilos en bote a la sazón allí mismo arrimado, y lo contemplé y lo contemplé, y vi que era bueno y así lo dejé para alegría de mi corazón. Este es, aquí os lo muestro:





En el silencio de la habitación, aún oigo el tintineo de alguna semilla golpeando contra el cristal al desprenderse del penacho y deslizarse entre tanta blancura.

Ficha técnica: Vilanos de cardo borriquero en bote de Bodum de cristal con tapa de alumnio.  28,5 x 13,13 cm.diámetro

Hace unas semanas recordé estos objetos encontrados y la planta que los produjo: en un bar restaurante en Almagro, nada más entrar atrajo mi atención, por su color y textura, un cuadro colocado a una extraña altura.






Visto más de cerca y tras la excitación inicial, resultó ser lo que parecía: una obra hecha con flores de Onopordum acanthium. 






Una exquisitez diletante a la que tras contemplar desde todas partes, hicimos como pudimos unas fotos tras pedir el correspondiente permesso.





Con tantas evoluciones por el local, cuando me quise dar cuenta, se me había ido la vista a a un rincón entre las mesas y servilleteros, pegada a un objeto muy familiar:




Allí estaba, el objeto encontrado de nuevo, con forma de gran ánfora o como se llame ese botijo sin pitorro tan grande de cristal, sentado en una silla a punto de pedir un clarete de la casa, con las semillas bien visibles.






Nos fuimos con nuestros vinos puestos, agradeciéndolos y sin preguntar el nombre del artista. Quizá Antonio Pérez pasó por allí y dejó unos regalos. A lo mejor es un Anónimo posiblemente español del siglo XXI. 





En cualquier caso,  como propone el propio Antonio Pérez, para bien buscar objetos encontrados se precisa un manuel. Y el mejor, a no dudar, será el suyo -eso lo digo yo.