SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

domingo, 23 de enero de 2011

¿es desagradable?




Limpiando unos muslos de pollo, es decir, quitándoles la piel y la grasa que  me parecen tan insanas, entraron los diletantes a husmear en la cocina y decidieron que ese material era muy interesante.

Pienso que lo es, pero como restos o residuos lo he tirado a la basura. Quizá pueda encontrar un método para conservalos, desecándolos quizá. Entonces podría acceder al deseo de los diletantes y trabajar juntos con este material vivo, flexible, suave en su interior, como andamos haciendo con tripa de cerdo.

Pero como me ocurre últimamente con esas obras en proceso o ya realizadas con tripas -secas, curadas, etc- o con pelo, o con pelusas,  obras de las que me dicen los amigos a las que se las muestro, que dan yuyu, que son desagradables, me quedo un poco pensativa.

¿Qué es desagradable?

Supongo que esta imagen de la piel de pollo resultará también desagradable.

Y pienso cuántas imágenes de la vida más cotidiana y prosaica pueden producir rechazo y desagrado: esas materias orgánicas que tiramos a la basura.

Y sin embargo, otros imágenes, realmente hirientes o repulsivas por lo que muestran de cómo es el mundo -los agonizantes haitianos enfermos de cólera, desnudos y tirados en la calle: desnudos porque alguien les ha robado hasta la ropa-, parece que no nos hacen volver la mirada: nos quedamos ahí fascinados mirando esa imagen, pensando cómo es posible

¿Es desagradable? Sí, mucho, e hiriente y perturbador y sublevante, y además nos enfrenta a nuestra impotencia.

Pero hablo de las cosas cotidianas con las que nos topamos en casa o en las cocinas o en la calle: las cosas blandas como vísceras de animales, los pelos que se han caído, algunas manchas fortuitas, las pelusas que corretean por los pasillos, las caquitas de los pájaros.. esas no me son desagradable  -y tampoco para los diletantos lo son-.

a veces, mí no comprender