SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

jueves, 24 de abril de 2014

selebrando El Año El Greco (magno evento)




Tiene que estar Toledo petao, más aún todavía que lo que es habitual





un clásico: San Francisco y el Hermano León, copia, copy  o fake falsiticación del "original" del Doménikos (Doménikos Theotokópoulos, o lo que es lo mismo Δομήνικος Θεοτοκόπουλος)

Un clásico copiado hasta la saciedad, tanto por el propio Theotocópolus, con o sin firmar (abajo a la derecha en una cartelita, donde en esta copia está la piedra), como copias de taller como copias de cualquiera a lo largo de muchos añooooossssss y falsificaciones sin más paliativos. Se calcula que hay como 200 copias de la obra, de indidable éxito contrarreformista como cuadrro de devosión (mucha).




Lo del cuadro de devoción debía de ser algo así como que la gente se lo ponía en la salita para tenerlo cerca y muy presenta.. ccosa un poco extraña a nuestros ojos, y en especial viendo la mala cara del santo varón, tan acuitado y pálido, fantasmal casi, sobre todo si te lo topas con poca luz enfrente de ti colgado en la pared.

Pero bueno, cada época tuvo sus cosas.



Bueno, la cara del santo está bastante bien comparada con la guay de la calavera que encima es el centro de la composición.

El caso es que el desconocido copista se tomó ciertas libertados, fuera por desconocimiento de originales o por mala interpretación de otras reproducciones que tuviera a su alcance, o simplemente, por entretenimiento (cosa muy loable a fin de cuentas)



Y así tenemos estos trazos sandungueros en el filo de la cueva en la que habita el santo, recortados contra el cielo, por donde tendría que venir un rayo divino y solo hay un celaje muy gris y oscuro, hala, para animar más la escena.





Pero lo más divertido está en la parte inferior de la pintura, en el pliegue más bajo del hábito estameñoso -y a la derecha del nudo del cíngulo de cuerda-, que el copista artista representó con unas líneas muy finitas a lo largo y ancho de los ropajes del santo y del fray.

 

Miradas con detenimiento,  este pliegue en sombra resulta que las líneas siguen su recorrido rectitas,  independientes del pliegue y su forma. Cosa que me hace mucha gracia. En fin, cosas mías.
 Y a selebrar el año El Greco por todo lo alto, sí, señor!