SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

lunes, 30 de abril de 2012

Las cosas se vuelven reales cuando la gente las hace reales: Antonio Orihuela


 Imagen tomada del blog Dichos y contradichos





MIEDO A TENER MÁS MIEDO


A nadie la importa la opresión, sino el precio al que pagan la hora.
La tierra, sino la renta.
El mar, mientras puedan bañarse.
Los animales, mientras puedan comerse.
Los pobres, mientras queden lejos...

A nadie le importa una mierda el río,
mientras les engañen diciéndoles que de puta madre.
Las pilas, mientras no estén gastadas.
Las ratas,  mientras no aniden en sus casas.
Las causas de una huelga, sino el retraso del autobús.
La reforma laboral, sino el próximo concierto.
La capa de ozono, sino la velocidad de su bólido.
La política, sino la pasta que se puede sacar en ella.
La tolerancia, sino si el vecino está limpio...

Como si los pantalones no fueran los nuestros,
a nadie importa que sigamos
meando contra el viento,
mientras aguante la tela.


ANTONIO ORIHUELA
La piel sobre la piel, 2005
en Para una política de las luciérnagas. Antología poética (1995-2005)
Ediciones del Satélite, 2007


2005.. Esta se publicaba en 2005, cuando aún no había crisis, cuando aún no se pisoteaban nuestros derechos, cuando... ¿qué hacíamos en 2005?

Las cosas se vuelven reales cuando la gente las hace reales


Nuestra única obligación debe ser apagar la TV
para que nadie se interponga entre la gente
y lo que la gente quiera ser.

También de ANTONIO ORIHUELA, del poema "Somos anarquistas, somos transformistas", en el mismo libro publicado en 2005.

............

Por su parte, los dueños
de la empresa negaron
haber abandonado
así al trabajador.
Aunque admitieron luego
que no tenía contrato.
Según declaraciones
al diario Levante
le tiraron el brazo a la basura
"porque era necesario
continuar trabajando".


Hay un nuevo enemigo:
lleva ya mucho tiempo pero es nuevo
para el hombre corriente, el hombre de hoy:
se llama "obsolescencia programada".
El hombre se enfurece,
maldice a las empresas, al sistema,
ve vídeos, participa en foros, lucha
contra tanto consumo innecesario.
Con el tiempo se cansa, 
poco a poco se aburre
y cambia de teléfono, suspira
y entiende que la idea ha caducado
como estaba previsto que ocurriera.

BEN CLARK
Basura
Delirio, 2011


Muy buena entrada esta, "Pintan bastos",  del blog Machado en Collioure: AQUÍ