SOCIEDAD DE DILETANTES (, S.L.) & PAAARTNERS

(atadijos sin fraude) -equilibrios inefables-

sábado, 17 de octubre de 2009

alquimia del recuerdo y del olvido


Me refiero de nuevo al poema de Juan Bonilla "Transformación", y a la obra que hice en torno al mismo, cuyas relaciones quedaron sin explicar en la entrada de 4/10 (por si no se ven fácilmente).


Para defendernos del dolor de una separación (pérdida afectiva)
intentamos olvidar a esa persona,
 a la que tan presente tenemos en su ausencia, 

lo más rápidamente posible

ese dolor es como un sarpullido interno

Un modo de intentar olvidar es el descrito en "Transformación":
hacer de ese ser del que no podemos aún desvincularnos
un monstruo, caricatura... 

en nuestra representación interna 

(pero no es una transformación a voluntad nuestra)

El tema del poema de Bonilla me llamó la atención  e hice la obra a partir de estos dibujos, de un cuaderno de notas, en los que intenté años antes explicarme ese fenómeno de la vivencia de la separación. 

Con un derrotero diferente al de "Transformación", centrado en la palabra "monstruo".



el ser yo  de arriba a la izquierda mantiene vínculos con otro y otros, externos a él, y como en una imagen reflejada.
 la relación hilo se rompe y el ser yo se pone negro, se hincha, se tensa
 


 
mientras el otro va separándose yéndose alejándose 
 como flotando en el aire

insensible a mis súplicas quédate







 el ser yo tiene un agujero llaga donde antes estaba
la imagen del otro que tanto le completaba 
(¿tanto   contemplaba?)
 

el ser yo dañado ha perdido con el otro
la imagen que de sí mismo el otro 
le mostraba

el monstruo que me muestra ahora
la ausencia de la mirada del otro
ese soy yo


incluso eclipsado
en los juegos de los espejos




monstruo ser yo se debate por deshacerse del otro
que tan internamente estaba en él
(pero ahora dentro está el agujero, fuera el otro real, distante
sólo unido a mí por lo que le necesito)

 


perdido definitivamente mi otro
ser yo añade a su herida interna 
la herida boca tendida hacia otro



la herida agujero interna
 
como un fanal




el ser arrastra ahora una larga cola de pérdida
en su interior la herida es  
yo y el otro múltiplemente ligados
(una zona de sombra)

y  su superficie se muestra muy reactiva

 

ese otro había echado raíces que se extendían en el subsuelo
y volvían de nuevo a la superficie






y se pregunta ¿idealización?



Pero los seres se recuperan 
con las raíces que otro me enraizó




con los tentáculos que casi ciegamente
va tendiendo a otros otros




No se olvida: la pasión se apaga
en un otro y se pone en otro